En México, 37% de las personas adultas vive con obesidad

El Programa de Bariatría integra atención médica, nutricional y psicológica, estudios metabólicos y alternativas farmacológicas y quirúrgicas

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Cortesía Sofia
Bienestar
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Ciudad de México, 14 de julio de 2026. La obesidad afecta a 37.1% de los adultos en México: 41% de las mujeres y 33% de los hombres, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición Continua 2020-2023. En poco más de dos décadas, su prevalencia aumentó 57.9%.

El impacto va más allá del peso. Las personas adultas con obesidad tienen una probabilidad 1.5 veces mayor de presentar diabetes tipo 2, 2.8 veces mayor de desarrollar hipertensión y 2.2 veces mayor de padecer dislipidemia. Además, en 2024, 34.2% de la población presentó carencia por acceso a servicios de salud, según el INEGI.

La obesidad es una enfermedad crónica en la que intervienen factores metabólicos, genéticos, psicológicos, sociales y conductuales. Por ello, requiere diagnóstico oportuno, seguimiento clínico y tratamiento sostenido.

“Diseñamos este programa partiendo de que la obesidad no se resuelve con una sola intervención: se necesita un modelo de atención continua, donde el seguimiento médico, nutricional y psicológico avancen juntos y se ajusten según cómo evoluciona cada persona”, señaló Claudia Gizela Sosa, VP de Producto de Sofía.

El Programa de Bariatría de Sofía establece una ruta de atención para socios mayores de 18 años con índice de masa corporal (IMC) igual o superior a 30, así como para personas con IMC de 27 o más y alguna comorbilidad asociada.

El modelo integra consultas con Medicina Interna, Nutrición y Psicología. Durante los primeros seis meses, el seguimiento es mensual y después se ajusta según la evolución y el criterio médico. Las consultas pueden realizarse por videollamada mediante la aplicación de Sofía.

El programa contempla estudios de composición corporal y pruebas de glucosa, hemoglobina glucosilada, insulina, perfil de lípidos y función hepática y renal. Así, la evaluación no se limita a los kilogramos perdidos, sino que considera grasa corporal, masa muscular y riesgo cardiometabólico.

Para quienes cumplen los criterios clínicos y de seguimiento, Sofía contempla cobertura de tratamientos farmacológicos, incluidos análogos de GLP-1 y otros medicamentos contra la obesidad. La cirugía bariátrica se reserva para pacientes que no hayan respondido al manejo integral y cumplan requisitos de edad, IMC, comorbilidades y apego al programa.

Después de una cirugía, la atención continúa con consultas y estudios para detectar deficiencias nutricionales, alteraciones metabólicas o una respuesta insuficiente.

“El acceso a un medicamento o a una cirugía, por sí solo, no garantiza un resultado sostenible. El impacto ocurre cuando cada alternativa forma parte de una ruta clínica con objetivos medibles, acompañamiento multidisciplinario y decisiones ajustadas a cada persona”, agregó Claudia Gizela Sosa.

Con este modelo, Sofía busca mitigar el impacto de la obesidad entre su población asegurada mediante la detección de comorbilidades, el monitoreo de riesgos y la intervención antes de que aparezcan complicaciones.

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