Cdmx, 24 de julio de 2026.- La restauración de ecosistemas requiere mucho más que sembrar árboles. Especialistas en conservación ambiental advierten que utilizar especies nativas es fundamental para recuperar la biodiversidad, conservar el agua y mantener el equilibrio ecológico de cada región.
La organización Nación Verde señala que uno de los errores más comunes en proyectos de reforestación y jardinería urbana es pensar que cualquier árbol aporta los mismos beneficios ambientales. Sin embargo, las especies que evolucionaron de forma natural en un territorio mantienen relaciones con la fauna, los suelos y el clima, por lo que favorecen procesos ecológicos esenciales.
En contraste, introducir especies ajenas a un ecosistema puede provocar efectos negativos, como la competencia por agua y nutrientes, cambios en las características del suelo y afectaciones a la biodiversidad. Incluso, algunas plantas no nativas pueden modificar la infiltración del agua, aumentar el riesgo de incendios o dificultar la regeneración de la vegetación local.
En México, el problema cobra relevancia debido a que cerca de 500 especies exóticas invasoras representan una amenaza para los ecosistemas, de acuerdo con datos de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
Ante este panorama, Nación Verde impulsa proyectos de restauración ecológica sustentados en criterios científicos, con prioridad en especies nativas adaptadas a las condiciones de cada sitio. La organización subraya que recuperar un ecosistema implica restablecer funciones naturales como la conservación del suelo, la infiltración de agua, la conectividad biológica y el hábitat para la fauna.
La agrupación hizo un llamado a la población para informarse sobre las especies propias de cada región antes de participar en campañas de plantación, con el fin de que estas acciones contribuyan realmente a la recuperación de los ecosistemas y no generen impactos ambientales no previstos.

