La innovación médica llega a los pacientes con hemofilia

La enfermedad es principalmente hereditaria

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Ciudad de México, 31 de julio de 2025. La hemofilia es una condición poco común que hace que la sangre no coagule como debería, debido a que el cuerpo no produce suficientes proteínas encargadas de detener el sangrado, llamadas factores de coagulación. A nivel mundial, este trastorno afecta a 1 de entre 6,000 y 10,000 hombres. El tipo más común es la hemofilia A, que se presenta en 1 de cada 6,000 de ellos, seguida por la hemofilia B, que impacta a 1 de cada 26,000.

En el mundo se han diagnosticado 836,000 personas con esta condición, y de ellas, cerca de 284,000 viven con su variante más grave. En México, la enfermedad afecta a una de cada 10,000 personas, según datos de la Secretaría de Salud. Se estima que en más del 70% de los casos esta condición se hereda en la familia; en el porcentaje restante, puede aparecer de forma inesperada por cambios genéticos nuevos. Las mujeres son quienes portan el gen y pueden transmitirlo a sus hijos, quienes son los que mayormente desarrollan los síntomas.

“Cuando nos hacemos una herida, el cuerpo suele agrupar las células de la sangre para formar una barrera o coágulo que detiene la hemorragia. Los factores de coagulación son proteínas que trabajan junto con las plaquetas para lograr este escudo. La hemofilia ocurre, justamente, cuando falta alguna de estas proteínas o sus niveles son demasiado bajos 3,” explica la Dra. Roxana Rodríguez, Líder Médico de Hemofilia en Pfizer México.

Principales señales de alerta
La hemofilia es una condición hereditaria que se caracteriza por hemorragias espontáneas, después de una operación o de una lesión. 5 “Las personas con hemofilia sangran por más tiempo. Aunque un raspón pequeño no suele ser peligroso, en los casos graves la mayor preocupación son las hemorragias internas, especialmente en rodillas, tobillos y codos. Este tipo de sangrado por dentro puede lastimar los órganos y tejidos, poniendo en riesgo la vida del paciente,” agrega la especialista.

Los síntomas más comunes que deben encender las alarmas son: sangrado excesivo y sin causa clara ante raspaduras o golpes, hemorragias prolongadas tras una cirugía o cita con el dentista, moretones muy grandes o profundos, sangrados inusuales después de vacunarse, dolor e inflamación en las articulaciones, presencia de sangre en la orina o tras evacuar, y sangrados constantes por la nariz sin motivo aparente.

La innovación médica en atención de los pacientes
Quienes viven con esta condición carecen de suficientes proteínas de coagulación en su sangre. “Afortunadamente, la ciencia ha desarrollado una terapia mediante un anticuerpo monoclonal que funciona de manera inteligente: es una proteína diseñada para neutralizar un elemento en el cuerpo que frena la coagulación.

Al neutralizarlo la terapia ayuda a que la sangre coagule de manera adecuada tanto en pacientes con hemofilia A como B. Este avance ayuda a mantener el equilibrio para que la sangre circule libremente, pero pueda detenerse cuando hay una herida. Se aplica mediante una inyección bajo la piel (sin tener que buscar una vena) y con menos frecuencia que los tratamientos tradicionales”, detalla la experta.

Con esta nueva generación de tratamientos, el futuro para las personas con hemofilia en México continúa ampliándose. Algunas alternativas han permitido simplificar la administración y espaciar las dosis, contribuyendo al manejo de la enfermedad.

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