Ciudad de México, 8 de mayo de 2026. Durante mayo, en México celebramos a las madres con flores, mensajes, reuniones familiares y muestras de gratitud. Sin embargo, más allá de la celebración, esta fecha también representa una oportunidad para reflexionar sobre el bienestar integral de las mujeres que maternan, especialmente en lo que refiere a su salud mental antes, durante y después del embarazo.
En el marco del Día Mundial de la Salud Mental Materna, que se conmemora el primer miércoles de mayo, del Día Nacional de la Salud Materna y Perinatal, el 9 de mayo, y del Día de las Madres, el 10 de mayo, la Fundación de Investigaciones Sociales A.C., FISAC, hace un llamado a reconocer que la maternidad no debe vivirse desde la exigencia de “poder con todo”, sino desde el acompañamiento, el cuidado, la corresponsabilidad y la prevención.
De acuerdo con la Guía de la Organización Mundial de la Salud sobre integración de la salud mental perinatal en los servicios de salud materno infantil, muchas mujeres experimentan cambios en su salud mental durante el embarazo y el año posterior al nacimiento. Lo que puede afectar también el bienestar del bebé, la familia y el entorno cercano.
En este mismo documento se indica que la ansiedad y la depresión perinatales son frecuentes y afectan a aproximadamente 1 de cada 10 mujeres en países de altos ingresos y a una de cada cinco, en países de ingresos bajos y medianos, lo que subraya la importancia de detectar, prevenir y brindar apoyo oportuno a las madres que requieran acompañamiento emocional y atención en salud mental.
La guía también señala que la mala salud mental durante el periodo perinatal puede manifestarse a través de tristeza persistente, llanto frecuente, falta de energía, preocupación excesiva, problemas para dormir o comer, sentimientos de culpa, desesperanza, dificultad para tomar decisiones, pensamientos de autolesión, así como dificultades para cuidar al bebé o establecer vínculo con él.
A ello pueden sumarse consecuencias emocionales y físicas asociadas a la sobrecarga invisible que enfrentan muchas mujeres, como estrés crónico, irritabilidad, fatiga extrema, ansiedad, dolores de cabeza, insomnio y sensación de no poder detenerse, factores que, durante el embarazo, la lactancia o el primer año posterior al nacimiento hacen más urgente la detección temprana, el acompañamiento y el acceso a redes de apoyo.
“Celebrar a las madres también implica cuidar su salud mental. En muchos casos, la presión social, la sobrecarga de cuidados, el cansancio, la culpa o la falta de redes de apoyo pueden generar estrés, ansiedad o depresión. Cuando estas emociones no se atienden, algunas mujeres pueden buscar salidas inmediatas para evadir la rutina o el malestar, entre ellas el consumo de alcohol. Por eso es fundamental hablar de prevención, acompañamiento y atención oportuna”, explicó Jessica Paredes Durán, psicóloga especialista en el tema de alcohol y directora general de FISAC.
Hablar de salud mental materna también implica hablar de prevención del uso nocivo de alcohol. FISAC reitera el #CeroConsumoDeAlcohol durante el embarazo y lactancia, este no debe normalizarse, ni tomarlo como una alternativa para “relajarse”, “desconectarse” o “resistir” la presión cotidiana, ya que puede agravar el malestar emocional, interferir con el autocuidado y generar riesgos adicionales durante el embarazo, la lactancia y la crianza temprana.
“Cuidar a las madres es cuidar también a las familias y a las comunidades. Una mujer que está cansada, ansiosa o deprimida no necesita juicios ni exigencias; necesita redes de apoyo, espacios de escucha, corresponsabilidad en los cuidados y acceso a atención profesional cuando sea necesario”, agregó Paredes Durán.
En este contexto, resulta fundamental reconocer que el bienestar materno requiere un abordaje empático, sensible y compasivo, que ayude a combatir el estigma hacia las personas que consumen o consumieron alcohol durante el embarazo. Como se destaca en la "Guía de Lenguaje y Estigma" de FASD United, traducida al español por FISAC, el uso de un lenguaje dignificante no sólo mejora la calidad de la atención, sino que también favorece que las madres busquen apoyo sin temor al juicio. Eliminar las barreras de la estigmatización es un primer paso para garantizar que la salud sea un derecho accesible y para detectar a tiempo situaciones de vulnerabilidad.
Por ello en el marco del Día de las Madres, FISAC invita a familias, parejas, comunidades, centros de trabajo, instituciones de salud y sociedad en general a construir entornos más empáticos y corresponsables, donde la maternidad no esté acompañada por el desgaste silencioso, sino por apoyo real, escucha activa y cuidado compartido.
#CeroConsumoDeAlcohol antes del embarazo (planeación), durante el embarazo (para evitar riesgos como el TEAF) y después del embarazo, especialmente durante la lactancia.

