Ciudad de México, a 19 de mayo de 2026. En el marco del Día Mundial de la Salud Digestiva, y con el arranque del Mundial, especialistas ponen sobre la mesa una conversación clave: así como en la cancha cada decisión cuenta, en la salud digestiva también.
Durante esta temporada, millones de personas cambian su rutina para no perderse ningún partido: ajustan horarios, comen fuera de casa, improvisan comidas frente a la pantalla y prolongan sus días. En este “juego” fuera de la cancha, síntomas como acidez, inflamación o malestar después de comer suelen verse como algo normal. Pero no lo son.
Los malestares digestivos no son parte del juego
Este contexto abre la oportunidad de visibilizar que detrás de estas molestias puede haber algo más que un “exceso de partido”, como Helicobacter pylori, una infección bacteriana altamente prevalente y subdiagnosticada.
En México, se estima que 7 de cada 10 personas podrían tener esta bacteria, la cual puede jugar en silencio durante años, sin síntomas evidentes, pero afectando el equilibrio del sistema digestivo.
“El problema es que muchas personas se acostumbran a jugar con molestias. Normalizan la acidez o la inflamación, cuando en realidad el cuerpo está dando señales que deben atenderse”, explica el Dr. Juan Miguel Abdo, especialista en gastroenterología y colaborador científico de Medix.
Más allá de la digestión, el intestino es un jugador clave en el rendimiento del cuerpo. La evidencia científica demuestra que funciona como un eje central del organismo gracias a la microbiota intestinal, que participa en procesos metabólicos, inmunológicos y neurológicos.
De hecho, el intestino también influye en el estado de ánimo. Cerca del 90% de la serotonina, neurotransmisor relacionado con el bienestar emocional, el sueño, el apetito y la función intestinal se produce ahí, lo que significa que cuando algo no está bien en el sistema digestivo, el impacto puede sentirse más allá del estómago.
Además, alrededor del 80% del sistema inmunitario se encuentra en este órgano, convirtiéndolo en una pieza clave para la defensa del cuerpo.
En temporada de Mundial, donde los hábitos cambian y el cuerpo sale de su rutina, estas señales pueden intensificarse. Sin embargo, ignorarlas puede jugar en contra.
“No es cuestión de suerte, es de diagnóstico adecuado. Así como en el futbol hay estrategia, en la salud también: identificar a tiempo, tratar correctamente y evitar complicaciones. Hoy, ganar este partido a favor de la salud sí es posible, porque existen tratamientos médicos efectivos y diversas alternativas terapéuticas que permiten erradicar infecciones como Helicobacter pylori, siempre que se sigan correctamente y bajo supervisión médica. En México, las guías clínicas recomiendan esquemas de tratamiento combinados, como terapias triples o cuádruples, que han demostrado ser eficaces para lograr la erradicación de esta bacteria”, añade el especialista.
En el Día Mundial de la Salud Digestiva, especialistas recomiendan jugar a favor del bienestar: mantener horarios de comida, evitar excesos continuos, reducir el estrés, no automedicarse y acudir a revisión médica cuando las molestias persisten.
Porque en este Mundial, la mejor jugada es escuchar a tu cuerpo… y no dejar que el malestar gane el partido.

