Salud visual materna: ángulo ciego en la atención prenatal

El embarazo provoca alteraciones en la visión de la mujer debido a los cambios hormonales

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Ciudad de México, a 6 de mayo de 2026. En México, el embarazo sigue siendo uno de los procesos biológicos más atendidos desde el punto de vista obstétrico, pero no necesariamente desde una perspectiva integral. En este contexto, la salud visual materna emerge como un ángulo ciego dentro de la atención prenatal, pese a que millones de mujeres podrían experimentar alteraciones oculares durante la gestación sin recibir diagnóstico oportuno.

En México, este tema cobra aún más relevancia si consideramos que el país ocupa el segundo lugar con la tasa más alta de fecundidad dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), con un promedio de dos hijos por mujer. Por su parte, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en su último corte, registró más de 1.8 millones de nacimientos en el país, lo que confirma que una proporción significativa de mujeres mexicanas atraviesa por el embarazo cada año.

Sin embargo, a pesar de esta magnitud, la evaluación oftalmológica no forma parte de los protocolos básicos de control prenatal establecidos por la Secretaría de Salud ni de las guías clínicas estándar del Instituto Mexicano del Seguro Social, lo que abre una brecha en la detección temprana de alteraciones visuales.

Un estudio del Hospital Universitario Calixto García demuestra que, durante la gestación, la retención de líquidos y las variaciones hormonales pueden alterar la presión ocular y el grosor de las estructuras internas del ojo, afectando la manera en que la luz entra a la córnea y al cristalino.

En mujeres con miopía, los errores refractivos se intensifican temporalmente, haciendo que los lentes parezcan “fallar”. Y en casos más delicados, como la preeclampsia, la presión arterial elevada puede desencadenar retinopatía, una complicación que incluso puede llevar a la pérdida de la visión si no se atiende a tiempo.

Diversas investigaciones clínicas han documentado que hasta el 15% de las mujeres embarazadas puede presentar cambios visuales temporales, mientras que condiciones como la preeclampsia que afecta entre el 5% y 8% de los embarazos, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Frente a este panorama, surge una oportunidad clara: integrar la salud visual como un componente esencial del control prenatal en México. Esto implicaría desde tamizajes oftalmológicos básicos en el primer trimestre hasta protocolos de referencia en casos de riesgo, particularmente en mujeres con antecedentes de hipertensión, diabetes o errores refractivos.

“Estamos frente a una oportunidad de prevención poco explorada. Incluir revisiones oftalmológicas durante el embarazo no solo protege la visión de la madre, también puede contribuir a detectar complicaciones sistémicas de forma temprana”, señala la Dra. Lilia Gil.

En el marco del Día de las Madres, APEC Hospital de la Ceguera hace un llamado a repensar la atención prenatal en el país, incorporando la salud visual como parte de un enfoque integral, donde contamos con la capacidad para atender de manera integral las alteraciones visuales que pueden presentarse en esta etapa, desde los cambios más comunes hasta complicaciones de mayor riesgo.   

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