Supervivientes de cáncer en aumento

El nuevo reto de la medicina va más allá de curar la enfermedad

Cáncer supervvientes
Foto: Ammentorp
Bienestar
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Ciudad de México, 25 de junio 2026. En México, el cáncer continúa consolidándose como uno de los principales retos de salud pública. Mientras la incidencia y la mortalidad mantienen una tendencia creciente, los avances médicos han permitido que cada vez más personas sobrevivan a la enfermedad, lo que abre una nueva etapa en la atención oncológica: garantizar un seguimiento integral que permita preservar la calidad de vida de los pacientes después del tratamiento.

En México, datos del INEGI muestran que la mortalidad por cáncer ha mantenido una tendencia al alza durante la última década, alcanzando tasas superiores a 73 defunciones por cada 100 mil habitantes, siendo la tercera causa de fallecimiento por enfermedad en México, después de las enfermedades cardiovasculares y la diabetes.

A nivel mundial, el panorama también ha cambiado. De acuerdo con The Cancer Atlas, actualmente cerca de 54 millones de personas viven tras haber recibido un diagnóstico de cáncer en los últimos cinco años, una cifra que refleja los avances en la detección temprana, la investigación y los tratamientos oncológicos. Este crecimiento en el número de supervivientes ha puesto de manifiesto la necesidad de fortalecer los modelos de atención para responder a los desafíos que enfrentan los pacientes, una vez concluido el tratamiento.

Sin embargo, los avances médicos y tecnológicos han permitido que cada vez más pacientes sobrevivan y logren retomar sus actividades personales y profesionales. Este escenario también plantea nuevos desafíos para los sistemas de salud: atender las secuelas físicas y emocionales, ofrecer seguimiento personalizado y reducir el impacto de los tratamientos sobre tejidos sanos y órganos vitales.

En este contexto, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), organismo especializado de la OMS, señala que el creciente número de supervivientes de cáncer exige fortalecer modelos de atención que prioricen el seguimiento integral, la prevención de secuelas y la calidad de vida de los pacientes.

En respuesta a este reto, la Clínica Universidad de Navarra ha fortalecido su infraestructura con tecnologías de última generación como la protonterapia, la cirugía robótica, la radioterapia adaptativa guiada por imagen y equipos avanzados de resonancia magnética. Estas herramientas permiten tratamientos más precisos y personalizados, reduciendo el impacto sobre los tejidos sanos y favoreciendo una mejor recuperación de los pacientes. Entre estos avances destaca su Unidad de Protonterapia, siendo una de las principales referencias Europa y la única en España.

La protonterapia permite administrar radiación de alta precisión directamente sobre el tumor, minimizando el daño en tejidos sanos y ayudando a reducir efectos secundarios y secuelas futuras, un aspecto clave en pacientes pediátricos y en tumores localizados cerca de órganos críticos.

La innovación tecnológica se complementa con un modelo multidisciplinario en el que oncólogos, cirujanos, radiólogos, dermatólogos, físicos médicos e investigadores trabajan de manera coordinada para ofrecer tratamientos personalizados y acompañar al paciente durante todas las etapas de la enfermedad y la supervivencia.

A ello se suma un fuerte compromiso con la investigación y la formación de especialistas, permitiendo que los futuros médicos participen desde el inicio de su mresidencia en equipos multidisciplinarios y en el uso de tecnologías de vanguardia.

Este modelo, que integra asistencia, docencia e investigación, favorece la incorporación constante de nuevos conocimientos a la práctica clínica y contribuye a que la innovación tenga un impacto directo en la atención y recuperación de los pacientes.

En cáncer de piel, el Cancer Center de la Clínica Universidad de Navarra emplea la cirugía micrográfica de Mohs, una técnica que permite extirpar el tumor y verificar durante la intervención que no queden células cancerígenas, incrementando las tasas de curación y preservando la mayor cantidad posible de tejido sano.

Además, el centro trabaja bajo un modelo multidisciplinario que integra oncólogos, radiólogos, cirujanos, dermatólogos e investigadores para ofrecer tratamientos personalizados y seguimiento continuo en todas las etapas de la enfermedad y supervivencia.

A medida que aumenta el número de supervivientes de cáncer, el desafío ya no consiste únicamente en tratar la enfermedad, sino en garantizar una atención integral que permita a los pacientes recuperar su calidad de vida. En este contexto, la Clínica Universidad de Navarra impulsa un modelo que combina innovación, investigación y atención multidisciplinaria para responder a esta nueva realidad.

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