Trastornos del sueño e irse a la cama con el celular dañan el cerebro

Cerca del 20% de las personas mayores a 20 años duermen menos de 7 horas por trabajo o entretenimiento en redes sociales

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Bienestar
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CDMX. 16 de julio de 2026. En el marco del Día Mundial del Cerebro que se conmemora el 22 de julio, especialistas buscan concientizar sobre los riesgos asociados con la privación del sueño por actividades como el trabajo o el entretenimiento en redes sociales, hábitos comunes de la vida moderna que interfieren con la salud cerebral y pueden aumentar el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer y el Parkinson.

Actualmente se estima que al menos, cerca del 20% de las personas mayores a 20 años duermen menos de 7 horas como consecuencia de estas actividades, afectado su bienestar físico, mental y cognitivo.

El Dr. Óscar Sánchez Escandón, neurólogo y neurofisiólogo responsable de la coordinación de Medicina del Sueño del Centro Médico ABC, señala que estamos frente a uno de los mayores desafíos para la salud cerebral en la actualidad, pues un adulto necesita un promedio de 8 horas de sueño para que pueda cumplir funciones vitales en el cerebro como la eliminación de proteínas dañinas, así como completar procesos de regeneración, reparación y reorganización de la memoria y el aprendizaje.

No todas las horas de sueño significan descanso
El sueño se divide en diferentes etapas que cumplen con funciones específicas. Aproximadamente el 60% es sueño ligero que se integra desde que dormitamos hasta que el cuerpo comienza a relajarse, disminuir la respiración y el ritmo cardiaco (etapa I y II), mientras que otro 20% es sueño profundo o reparador, y 20% restante es sueño denominado REM (Movimientos Oculares Rápidos), fase donde ocurre la mayor actividad cerebral y los sueños más vívidos.

El Dr. Sánchez Escandón, también presidente de la Sociedad Mexicana para la Investigación y Medicina del Sueño (SOMIMS), menciona que las necesidades de dormir varían según la edad, pues mientras un recién nacido necesita hasta 18 horas para dormir, un adolescente necesitaría entre 10 y 12 horas, un adulto joven entre 7 y 9 horas, y los adultos mayores de 65 años o más entre 7 y 8 horas de sueño.

Importante detectar un cerebro en crisis por falta de dormir
El neurólogo explica que cuando nuestro cerebro no tiene suficiente sueño reparador podemos reconocer manifestaciones como:

  •      Olvidar la ubicación de las llaves o el auto.
  •      No recordar citas o compromisos relevantes.
  •      Irritabilidad y cambios de humor durante el día.
  •      Dificultad para concentrarse.
  •      Bajo rendimiento laboral o académico.

Cuando estos síntomas no tienen atención profesional pueden provocar un deterioro cognitivo progresivo, incluso derivar en enfermedad de Parkinson y el Alzheimer. Esto se debe a que una mala calidad de sueño tiene una relación directa con una insuficiente eliminación de proteínas tóxicas que sólo se eliminan a través del sueño profundo[iv], siendo necesario buscar ayuda de profesionales en medicina del sueño, advierte el especialista del Centro Médico ABC.

Llevar una adecuada higiene del sueño favorece un descanso profundo y reparador. Para lograrlo el Dr. Sánchez Escandón recomienda evitar cualquier actividad estimulante cerebral antes de dormir, a través de los siguientes consejos:

  •      Mantener el dormitorio en completa oscuridad.
  •      Cenar temprano y evitar carbohidratos por la noche.
  •      Limitar el uso de pantallas (TV, tablet, celular) al menos 2 horas antes de acostarse.
  •    No consumir estimulantes como bebidas energéticas y azucaradas después de las 5  p.m.
  •      Evitar el ejercicio intenso en horarios nocturnos.

Tratamiento multidisciplinario, la clave de la salud cerebral.
La medicina del sueño ha avanzado significativamente; el Centro Médico ABC cuenta con una Clínica de Medicina del Sueño que ofrece una evaluación multidisciplinaria con neurólogos, psiquiatras, cardiólogos, endocrinólogos, psicólogos y otorrinolaringólogos que permiten una atención integral y un tratamiento personalizado para cada paciente, el cual no siempre prioriza el uso de fármacos.

Por ejemplo –expone–, la evidencia científica respalda que la terapia cognitivo-conductual como tratamiento para ciertos trastornos del sueño como el insomnio es altamente efectiva. Asimismo, en pacientes con apnea del sueño, los dispositivos CPAP o APAP pueden mejorar radicalmente la calidad de vida del paciente.

En el Día Mundial del Cerebro es importante crear conciencia y destacar que “la calidad del sueño no debe sacrificarse por entretenimiento o trabajo, pues un sueño de calidad es uno de los principales factores necesarios para mantener una buena salud cerebral y prevenir enfermedades graves", concluyó el especialista.

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