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22 febrero, 2021
Redacción
Bienestar

El ejercicio extremo puede derivar en riesgos cardiacos

La actividad física moderada se considera más beneficiosa para la salud física

El ejercicio es bueno para todos y, con tantos tipos diferentes de entrenamientos disponibles, casi cualquier persona puede encontrar algo que le guste. Sin embargo, algunos atletas extremos pueden superar los límites saludables.

El entrenamiento crónico con ejercicio extremo y la competición en eventos de resistencia pueden provocar daños cardíacos y trastornos del ritmo. Las personas con factores de riesgo genéticos son especialmente vulnerables.

“El ejercicio moderado sigue siendo la mejor receta para una buena salud física y mental, y hacerlo saludablemente no significa que los atletas deban renunciar a su programa de entrenamiento”, dice la cardióloga Tamanna Singh.

Todos los atletas extremos comparten una determinación imparable. Sin embargo, ¿puede un exceso de esa determinación y ambición lastimar el corazón?

vínculo entre corazón y ejercicio intenso

A diferencia de los guerreros de fin de semana, los caminantes enérgicos o incluso los corredores entusiastas, los atletas extremos habitualmente hacen honor a su nombre, superando los límites de sus capacidades físicas. Corren 80km o más o repiten maratones en rápida sucesión, superando regularmente el cansancio, la deshidratación y el dolor que dejaría al margen u hospitalizaría a muchas personas.

“El ejercicio de resistencia extremo a largo plazo impone exigencias igualmente extremas al sistema cardiovascular”, precisa Singh.

Un estudio realizado en corredores de maratón encontró que incluso después de terminar las carreras extremas, las muestras de sangre de los atletas contienen biomarcadores asociados con daño cardíaco.

Estos indicadores de daño generalmente desaparecen por sí solos, pero cuando el corazón soporta un estrés físico extremo una y otra vez, el daño temporal puede provocar una remodelación del corazón o cambios físicos como paredes cardíacas más gruesas y cicatrización del corazón.

Además, la investigación encontró evidencia de que el ejercicio de alta intensidad puede aumentar de manera aguda el riesgo de paro cardíaco repentino o muerte cardíaca súbita en personas con una enfermedad cardíaca subyacente. Esto también puede aumentar el riesgo de trastornos del ritmo cardíaco, especialmente para la minoría que tiene miocardiopatía hipertrófica o una cardiopatía coronaria.

Ejercicio extremo vs sedentarismo

El ejercicio e incluso el ejercicio extenuante se asocian con enormes beneficios para la salud del corazón en la gran mayoría de las personas en comparación con las personas que no hacen ejercicio. Sin embargo, en una minoría muy pequeña que tiene problemas subyacentes, el ejercicio puede desencadenar arritmias.

“Si bien existe evidencia de que el ejercicio vigoroso prolongado puede aumentar el riesgo de fibrilación auricular, el riesgo a largo plazo de esto es pequeño en comparación con la inactividad”, dice Singh.

Cuando se comienza a hacer ejercicio, se ven reflejados muchos beneficios como aumento de la fuerza, disminución de la presión arterial, mejor sueño y memoria. Además, la actividad física está relacionada con un menor riesgo de aumento de peso, depresión y demencia.

“En general, a pesar de la preocupación por el ejercicio extremo, no hay muchas razones para que la persona promedio se preocupe”, dice Singh. “Hacer ejercicio es mucho mejor que estar inactivo”.

Pautas de ejercicio

Ya sea que sea un entusiasta de los deportes, un principiante, un adulto mayor o alguien que comienza con la rehabilitación cardíaca, la actividad física cambiará su vida para mejor. Para el público en general, la American Heart Association recomienda un mínimo de 150 minutos de actividad física moderada por semana.

El ejercicio moderado incluye actividades como caminar, trotar o nadar. En general, las actividades moderadas deberían permitirle mantener una conversación mientras está activo.

Si tiene síntomas, antecedentes de una enfermedad cardíaca o factores de riesgo de enfermedad cardíaca, consulte con a un médico antes de comenzar o cambiar un régimen de ejercicios. Para aquellos que son atletas y tienen nuevos síntomas o un diagnóstico de enfermedad cardíaca, o aquellos que pueden estar preocupados por la competencia continua o los deportes de resistencia, deben ser evaluados por un cardiólogo deportivo.