UNAM participa en mapa sin precedentes de la Vía Láctea

Proyecto internacional revela nuevos detalles del universo

441(1).jpg
Foto: UNAM-DGCS
Ciencia
Compartir

Cdmx, 31 de julio de 2026.- Investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) forman parte de un proyecto científico internacional que busca elaborar el mapa más detallado de la Vía Láctea y su entorno cercano, una iniciativa que permitirá comprender con mayor precisión la composición del gas interestelar, las nebulosas y la evolución de nuestra galaxia.

El proyecto, denominado Local Volume Mapper (LVM), integra a especialistas de instituciones académicas de nueve países y forma parte del Sloan Digital Sky Survey, uno de los programas de observación astronómica más importantes del mundo. Por parte de la UNAM, el equipo es encabezado por el investigador del Instituto de Astronomía, Sebastián Francisco Sánchez Sánchez.

A diferencia de estudios anteriores, el LVM utiliza espectroscopía de campo integral, una técnica que registra simultáneamente miles de longitudes de onda para construir una representación policromática del cielo. Esto permite obtener información detallada sobre la temperatura, densidad y composición química del gas que forma parte de la Vía Láctea.

Para lograrlo, el proyecto emplea una infraestructura compuesta por cuatro telescopios de pequeño diámetro equipados con detectores de alta sensibilidad y tres espectrógrafos, capaces de captar millones de fotones y generar un volumen de información sin precedentes.

Hasta ahora, el equipo ha cartografiado cerca de 22 mil regiones del cielo, equivalentes al tamaño aparente de la Luna, acumulando alrededor de 44 millones de espectros, una base de datos considerada única para el estudio de la galaxia.

Además de la Vía Láctea, el proyecto analiza las Nubes de Magallanes y otras galaxias cercanas que forman parte del denominado Volumen Local, con el propósito de comparar la estructura y evolución de distintos sistemas estelares.

Los primeros resultados ya permitieron estudiar con gran detalle nebulosas como la Hélice, la Trífida y la Roseta, revelando diferencias en la estructura del gas ionizado que antes no podían observarse con este nivel de resolución.

En su primera liberación pública de información, el proyecto puso a disposición de la comunidad científica alrededor de 300 mil espectros correspondientes a seis objetos astronómicos, una muestra que representa apenas el 1 % de todos los datos obtenidos hasta ahora y que servirá para impulsar nuevas investigaciones sobre la formación y evolución de las galaxias.

×