“ABRIR ESPACIOS PARA LAS MUJERES TRANSFORMA LA OCEANOGRAFÍA”

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| Actualizado 🕑 20:36
Columnas
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La oceanógrafa mexicana Elva Escobar Briones ha dedicado gran parte de su vida a explorar el mar profundo y a formar nuevas generaciones de científicas y científicos.

Investigadora del Laboratorio de Biodiversidad y Macroecología del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM, recientemente recibió el Premio de la Sociedad Oceanográfica a la Mentoría 2026 (TOS Mentoring Award), convirtiéndose en la primera mujer de Latinoamérica en obtener este reconocimiento internacional.

Su trayectoria no solo destaca por sus aportaciones científicas, sino también por su impulso a la equidad de género y la inclusión dentro de las ciencias oceánicas.

—¿Qué la motivó a dedicarse a la oceanografía y al estudio del mar profundo?

—Cuando era estudiante visité el Instituto de Ciencias del Mar y pregunté qué había en el fondo marino. Me respondieron que probablemente nada. Esa idea me intrigó muchísimo, porque ya había leído sobre descubrimientos en ventilas hidrotermales y pensé que en México todavía faltaba explorar mucho el océano profundo. Ahí surgió mi interés por estudiar su biodiversidad y responder preguntas que aún no tenían respuesta.

—Gran parte de su trabajo se enfoca en abrir oportunidades a nuevas generaciones. ¿Por qué considera importante ampliar el acceso a la oceanografía?

—Porque el acceso no es igual para todas las personas. La oceanografía depende de campañas en buques y los espacios son limitados. Muchas veces los estudiantes solo pueden participar si van acompañados de investigadores o si existe un curso disponible. Cuando esas oportunidades desaparecen, también se cierran puertas para jóvenes que podrían dedicarse a esta disciplina. Yo he tratado de integrar a estudiantes de distintas áreas y mantener una visión de equidad. En muchas campañas participan más mujeres jóvenes y para mí es importante que todas y todos tengan las mismas oportunidades de aprender y trabajar a bordo.

Asimetrías

—¿Cómo ha evolucionado la participación de las mujeres dentro de las ciencias del mar?

—Cuando yo era estudiante nunca sentí una discriminación abierta para acceder a los buques o participar en investigación. Veía tanto a hombres como a mujeres liderando proyectos y eso me ayudó a entender que el océano es de todos. Sin embargo, todavía existen asimetrías, sobre todo en posiciones de liderazgo científico.

En muchos países, añade Escobar, “los hombres históricamente han encabezado campañas oceanográficas y laboratorios. Poco a poco eso ha cambiado y hoy vemos más mujeres dirigiendo proyectos, formando equipos y desarrollando investigaciones importantes”.

—¿Cuáles son los principales retos para las nuevas generaciones de científicas y científicos?

—Uno de los desafíos más grandes es el financiamiento para investigar el océano, que sigue siendo un ecosistema poco conocido. Pero también enfrentamos problemas ambientales enormes: cambio climático, acidificación, contaminación y pérdida de biodiversidad.

Las nuevas generaciones, indica, “tendrán que trabajar de forma interdisciplinaria y colaborar internacionalmente para buscar soluciones. Además, deben aprender a comunicar la ciencia de manera sencilla para que la sociedad y quienes toman decisiones comprendan la gravedad de estos problemas”.

—¿Qué representa para usted recibir este premio internacional?

—Lo veo como un reconocimiento para la UNAM, para México y para Latinoamérica. Es la primera vez que este premio sale de la región y eso demuestra que aquí también se hace ciencia de gran calidad y se forman generaciones muy valiosas.

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