Con el propósito de establecer un sistema integral que garantice el abasto continuo, suficiente y oportuno de medicamentos e insumos médicos en todas las unidades del sistema de salud de la capital, el Congreso de la Ciudad de México recibió una iniciativa con proyecto de decreto para reformar la Ley de Salud local y el Código Fiscal local.
“La propuesta busca atender de fondo una de las problemáticas más sensibles en la garantía del derecho a la salud: la falta de condiciones operativas, institucionales y presupuestales que aseguren que los medicamentos estén disponibles cuando las personas los necesitan”, señala el diputado Ricardo Rubio Torres, del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional.
Añade que “si bien el marco jurídico reconoce este derecho, persisten deficiencias estructurales en la planeación, distribución, monitoreo y control del suministro, que impiden su cumplimiento efectivo”.
Es una iniciativa que aplaudirá toda la población, porque uno de los graves problemas que padecen los ciudadanos es precisamente la escasez de medicamentos en el sector salud, aunque en muchas clínicas y hospitales se han encontrado lotes completos de medicinas caducadas, pero en las farmacias no hay para surtir las recetas.
“El desabasto de medicamentos no debe entenderse como un problema aislado sino como el resultado de fallas estructurales en el diseño del sistema de salud, entre las que destacan la ausencia de inventarios mínimos obligatorios, la falta de información en tiempo real, la limitada trazabilidad del suministro y la insuficiente coordinación entre las áreas responsables del abasto”, explica Rubio.
La falta de medicamentos en el sector salud ha afectado la vida de las personas, pues no pueden atender los tratamientos que necesitan. Muchos han fallecido por falta de medicinas, como los enfermos de cáncer, porque sus familias no tienen los recursos para comprar los tratamientos, que son muy caros. Es triste ver a los pacientes que salen del consultorio del doctor con su receta y al llegar a la farmacia se encuentran con que no hay los productos que les recetaron, por lo que se desesperan, pues no tienen para comprarlos. Lamentablemente.
Entre los principales elementos de la reforma, indica el diputado panista, se encuentra la incorporación del abasto de medicamentos como una obligación jurídica expresa, continua y verificable, que obligue a las autoridades a garantizar la disponibilidad efectiva de insumos médicos en todas las unidades de salud.
También la implementación de protocolos de respuesta inmediata, que incluyan mecanismos de localización, redistribución, suministro y adquisición urgente de medicamentos ante niveles críticos de abasto; así como el establecimiento de inventarios mínimos y máximos obligatorios, definidos con base en la demanda real, el perfil epidemiológico y las necesidades específicas de cada unidad médica, “con la finalidad de evitar interrupciones en los tratamientos”, señala Rubio.
Sin duda, las autoridades tienen la obligación de garantizar la salud de la población derechohabiente, así como de las personas que acuden a los hospitales públicos. Veremos.
El bolso de Laura…
Ahora déjeme contarle que los diputados locales que integran la III Legislatura capitalina aprobaron por unanimidad la Ley de Cuidados, que busca reconocer constitucionalmente el valor social y económico de los cuidados, así como establecer el derecho a cuidar, ser cuidado y autocuidarse como derechos humanos. Las comisiones se aplicaron para sacar en este periodo de sesiones la ley, que deja atrás la carga que las tareas de cuidados tradicionalmente representaban solo para las mujeres. ¡Enhorabuena!...

