PESADILLA Y SUEÑO

“Los intentos por evitar que rodara el balón no fructificaron”.

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Columnas
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La pesadilla se hizo realidad. El deseo de la presidenta Sheinbaum era tener una Copa Mundial de la FIFA 2026™ que enfatizara las virtudes de su gobierno y del humanismo mexicano. En lugar de eso, la gran fiesta del futbol se ha convertido en una pesadilla. Más que el humanismo mexicano, el protagonismo lo han tenido las protestas.

Algunos de los problemas surgieron simplemente de la falta de preparación. Una serie de obras planeadas para estar listas al comienzo del evento no se concluyeron o no se terminaron bien. Más importante es que los mexicanos comunes y corrientes enfrentaron enormes problemas en los días previos, en buena medida por las protestas de la CNTE, cuyo plantón en el centro de la Ciudad de México y sus bloqueos han ocasionado molestias a cientos de miles y han amenazado la supervivencia de cientos de comerciantes en el Centro Histórico.

Los peores bloqueos han sido de la policía. Mucho menos daño habría hecho dejar que la CNTE ocupara el Zócalo capitalino, que colocar vallas para detener el acceso de los maestros al Centro Histórico de la Ciudad de México.

Si bien el pleito entre la CNTE y el gobierno es una diferencia interna del movimiento político en el poder, los reclamos de las madres buscadoras han tenido una resonancia mucho más profunda. En la noche del 10 de junio un grupo de estas madres se arrodillaron ante los granaderos capitalinos para que las dejaran pasar y llevar su mensaje al Estadio Ciudad de México. No se les permitió, pero su mensaje fue captado por informativos de todo el mundo.

Los intentos de la CNTE por evitar que rodara el balón no fructificaron. Sus bloqueos dañaron a los capitalinos, quienes resienten cada vez más la presencia de los maestros, pero no detuvieron la celebración del evento.

Esperanza

Una vez que empezó a correr el balón muchas de las preocupaciones quedaron atrás. El futbol es realmente un deporte muy popular entre los mexicanos. En esta ocasión, sin embargo, ha habido grandes restricciones a la difusión. Las televisoras transmiten de manera gratuita 32 juegos, entre ellos los de la Selección Nacional, pero la mayoría solo se podrán ver en televisión de paga o en plataformas restringidas. La FIFA y las autoridades mexicanas han amenazado con fuertes multas a los restaurantes o bares que muestren los juegos sin una muy costosa autorización. Será un evento en México y con más juegos, pero quizá sea menos visto que los del pasado.

La pasión por el equipo nacional, sin embargo, supera las diferencias que dividen a nuestro país. Los mexicanos somos realistas y sabemos que es difícil que el equipo nacional llegue a los últimos partidos del torneo. A pesar del gusto por el futbol, la Selección ha tenido resultados decepcionantes en todos los mundiales. Esto se debe en parte a que nunca se han organizado de manera adecuada las ligas infantiles y juveniles que son las canteras de las que salen las grandes estrellas del futbol.

Por lo pronto el balón une a los aficionados mexicanos en los juegos de la Selección. Se aspira a alcanzar, si no las semifinales o las finales, por lo menos el quinto partido y triunfar en él. Una sola vez ha llegado México a octavos de final, a ese quinto partido, pero fue derrotado por Alemania. Hoy hay más posibilidades porque son más los equipos que participan. El sueño podrá mantenerse más tiempo. Y la esperanza vive de los sueños.

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