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01 noviembre 2021
Samuel Rodríguez
Columnas

CANNABIS PARA USOS MÉDICO Y LÚDICO, A UN PASO DE LA LEGALIDAD

“En el Senado se analiza una nueva propuesta de ley para la regulación”.

El Senado de la República podría en breve completar el esquema para que el consumo de la marihuana con fines lúdicos y medicinales en el país se encuentre regulado. Y con ello sin duda comenzará a cerrarse la historia del cultivo y trasiego ilegal de cannabis en México.

Si bien es mucho lo que se avanzó en la materia con las determinaciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el Poder Legislativo, lo cierto es que está pendiente la emisión de la ley y el reglamento correspondientes.

De ahí que sea trascendental que la Comisión de Salud del Senado, que preside Américo Villarreal Anaya, analice una nueva propuesta de ley para la regulación del cannabis, que de acuerdo a lo trascendido se trabaja en conjunto con la Secretaría de Salud.

Con la aprobación de la referida ley se subsanaría un pendiente legislativo que modificaría de manera sustancial muchos de los mitos que existen en torno del consumo de la marihuana y se contribuiría al fortalecimiento de un nuevo sector de la economía formal.

En términos generales, el 28 de junio la SCJN eliminó la prohibición absoluta al consumo lúdico o recreativo de cannabis y THC (en conjunto conocidos como marihuana) que establecía la Ley General de Salud.

Previamente, en noviembre de 2015, en una decisión histórica la Primera Sala resolvió un juicio de amparo en el que declaró la inconstitucionalidad del sistema de prohibiciones administrativas al consumo lúdico de marihuana previsto en la Ley General de Salud, al considerar que el modelo de prohibición absoluta entraña una restricción desproporcionada al derecho al libre desarrollo de la personalidad de los consumidores.

Panorama

Esa decisión se reiteró en cuatro ocasiones sin ninguna decisión en contrario, por lo que al conformarse jurisprudencia obligatoria se inició al procedimiento de declaratoria general de inconstitucionalidad previsto en el artículo 107, fracción II, párrafo tercero de la Constitución, a fin de que el Congreso de la Unión hiciera las modificaciones correspondientes en un plazo de 90 días.

En consecuencia, el pleno del máximo tribunal determinó que debían invalidarse con efectos generales los artículos 235, último párrafo y 247, último párrafo, de la Ley General de Salud en las porciones que establecían que la SSA solo podría autorizar la realización de actividades relacionadas con el autoconsumo del estupefaciente cannabis y el sicotrópico THC “para fines médicos y científicos”.

Con esa declaratoria el máximo tribunal de la nación removió el obstáculo jurídico para que la SSA, a través del órgano competente, autorice las actividades relacionadas con el autoconsumo de cannabis y THC —como sembrar, cultivar, cosechar, preparar, poseer y transportar— con fines recreativos, respetando de esta manera el derecho al libre desarrollo de la personalidad.

Adicionalmente, la Suprema Corte precisó que la Secretaría de Salud deberá emitir esas autorizaciones solo a personas adultas y para el autoconsumo de cannabis y THC, pero no de otras sustancias.

En el ámbito jurídico la SCJN exhortó al Congreso de la Unión a legislar respecto del autoconsumo recreativo a fin de generar seguridad jurídica a los usuarios y a terceros, así como condiciones necesarias para que ese derecho pueda ser ejercido responsablemente.

En consecuencia, en el Senado de la República durante la semana que concluye se presentaron las observaciones de los senadores con miras a consensuar la aprobación de la ley correspondiente y de esa manera cumplir con el ordenamiento. En paralelo hay que considerar que la propuesta de Ley Federal para la Regulación del Cannabis se aprobó en la cámara alta en noviembre de 2020 y en la Cámara de Diputados en marzo de 2021, pero regresó al Senado para avalar modificaciones al proyecto.

Este es el panorama de una regulación que por fin podría concretarse en el corto, cortísimo plazo. Un panorama del que se habla mucho, pero que pocos tienen claro.