Murió el museógrafo mexicano Iker Larrauri, pionero en la especialidad
(INAH).
12 enero, 2021
Redacción
Cultura

Murió el museógrafo mexicano Iker Larrauri, pionero en la especialidad

Participó en la museografía del Museo Nacional de Antropología, y de la Galería de Historia, Museo del Caracol

Ciudad de México.- Murió el museógrafo, artista y educador, pilar de la museografía y museología mexicanas, Iker Larrauri Prado (1929-2021), informó el Instituto Nacional de Antropología e Historia a través de un comunicado.

“Hoy, la comunidad y las instituciones culturales estamos tristes por la pérdida de uno de los grandes divulgadores de la historia en este país. Iker Larrauri fue un hombre de una gran inteligencia, de enorme sensibilidad y capacidad creativa, quien, sin duda, marcó los rumbos del devenir museográfico en México”, señaló la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Alejandra Frausto Guerrero.

Larrauri fue heredero de la visión y el trabajo que caracterizó a personalidades como Miguel “El Chamaco” Covarrubias, Roberto Montenegro, Gerardo Murillo “Dr. Atl”, Carlos Pellicer y Fernando Gamboa.

Durante los años 70 del siglo pasado impulsó los museos escolares y participó activamente en la museografía del Museo Nacional de Antropología (MNA), inaugurado en septiembre de 1964, así como en la Galería de Historia, Museo del Caracol, entre otros.

“En casi cualquier estado de la República está su herencia”, refirió el director general del INAH, Diego Prieto Hernández, el 18 de mayo de 2017, durante el homenaje rendido a Iker Larrauri, en el MNA, en el marco del Día Internacional de los Museos.

‘Los museos no son roperos’

En esa ocasión, el titular del INAH destacó que en la Ciudad de México la impronta del connotado museógrafo se despliega en las salas de los museos de El Caracol y el Nacional de Antropología, con sus excelentes dibujos sobre el paso del hombre prehistórico por el Estrecho de Bering o la extinción de la fauna pleistocénica, “y ni qué decir de la reproducción que hizo, junto con Mario Vázquez, Jorge Angulo y María Teresa Dávalos, de la cámara funeraria de Pakal, el gran soberano maya de Palenque”. También diseñó la escultura Sol de viento, con forma de caracol, que se encuentra en el estanque del patio central del MNA.

Siendo director de Museos y Exposiciones del INAH, entre 1973 y 1977, Larrauri intervino en la conclusión de varios museos regionales, como es el caso del Cuauhnáhuac, en Morelos; los de Oaxaca, Puebla y, Guadalajara, en Jalisco. Después se asociaría con Jorge Agostoni para fundar “Museográfica”, e involucrarse en otros proyectos de gran envergadura: los museos de Culturas Populares de Sinaloa, el de Antropología de Xalapa, el de la Zona Arqueológica de Paquimé, el Regional de La Laguna o el del Centro Cultural Tijuana.

Fuera del país colaboró en los proyectos de los museos Nacional de Kuwait, de la Civilización Egipcia de Nubia, en Asuán, el Olímpico de Lausana, Suiza; e, incluso, para pabellones internacionales, como el que representó a México en la Expo Sevilla 92.

A Iker Larrauri se debe el Programa de Museos Escolares, el cual acentuaba la necesidad de involucrar a las comunidades en las tareas relativas al patrimonio cultural, así como la importancia de que los niños ejercieran un papel protagónico. La iniciativa generó 682 espacios.

El museógrafo, quien también impulsó la formación de generaciones en la materia en México y América Latina, manifestaba que los objetos en los museos derivan en un conocimiento auténtico cuando éstos provocan una emoción en el público. Los museos “no son roperos donde se van acumulando antigüedades, sino que son lugares donde funciona la relación entre los humanos, se enriquece el conocimiento, se disfruta de las obras. El museo es un espacio de todos y para todos”, declaró Iker Larrauri durante el homenaje de 2017.