María de los Remedios Alicia Rodriga Varo y Uranga, mejor conocida como Remedios Varo, nació en 1908 en España. En 1937 viajó a París junto con el poeta surrealista Benjamín Péret y años después, en 1941, la pintora se exilió en México a la llegada de los nazis a la capital francesa. Jamás regresó a su país natal, aunque tampoco adquirió la nacionalidad mexicana (como sí lo hizo su amiga Leonora Carrington).
A más de seis décadas de su fallecimiento, la artista española sigue siendo una figura entrañable para el público mexicano y una referencia indispensable en la historia del arte surrealista.
Su obra, cargada de misticismo y profundidad, invita a explorar dimensiones ocultas de la realidad.
En este contexto el Museo de Arte Moderno (MAM) presenta la exposición Remedios Varo. Habitantes de lo insólito, una ambiciosa muestra que reúne cerca de 90 piezas entre pinturas, dibujos, bocetos preparatorios, fotografías, libros y cuadernos de trabajo pertenecientes al Fondo Artístico de Remedios Varo.
La exhibición, abierta al público hasta el 5 de julio, propone un recorrido por el universo creativo de Varo, figura clave del círculo surrealista que encontró en México el espacio ideal para consolidar una obra única, cargada tanto de simbolismo como de exploración científica.
Bajo la curaduría de Carlos Segoviano la muestra se centra en los personajes que habitan la obra de Varo: figuras arquetípicas que parecen existir en un punto intermedio entre el laboratorio y el ritual. Se trata de seres que encarnan procesos de transformación, conocimiento y trascendencia en escenarios que desafían la lógica y la realidad cotidiana.
Segoviano comenta que Remedios Varo es, sin duda, una de las artistas consentidas del museo y del público mexicano: “Es una figura que no pasa desapercibida, incluso para quienes no son asiduos al arte”.
Además de destacar por la calidad de las obras reunidas, la muestra también ofrece nuevas lecturas en torno de la producción artística de Varo, incorporando una perspectiva contemporánea que invita a reinterpretar su legado.
Al respecto, Segoviano apunta: “Proponemos destacar que la mayoría de esos personajes son figuras estilizadas, femeninas o andróginas; y que hay un discurso con perspectiva de género en la que destaca un olvido histórico o una censura a la presencia femenina respecto de los descubrimientos científicos”.
Y es que, en contraste con muchas de las representaciones tradicionales del arte occidental, las figuras femeninas de Varo no son objetos de contemplación pasiva, sino sujetos activos, inmersos en procesos de conocimiento y transformación.
Estas mujeres (científicas, exploradoras, hechiceras) encarnan una autonomía poco común en su tiempo. La exposición permite leer estas imágenes desde una perspectiva actual, reconociendo en ellas una dimensión proto-feminista que dialoga con las discusiones contemporáneas sobre identidad, cuerpo y agencia.

Acervo íntimo y revelador
Remedios Varo. Habitantes de lo insólito se organiza en tres núcleos temáticos que articulan la narrativa curatorial y permiten comprender la complejidad del universo variano.
El primero, Nómadas del exilio, presenta figuras solitarias que viajan en vehículos irreales a través de paisajes agrestes y arquitecturas arcaicas. Estas imágenes evocan el desarraigo, la huida y la búsqueda de identidad, temas profundamente ligados a la experiencia personal de Varo como exiliada.
Seres iniciáticos, el segundo núcleo, reúne personajes en constante transformación, influenciados por el esoterismo, la literatura fantástica y disciplinas como el tarot. En estos espacios, que funcionan simultáneamente como hogar y laboratorio, se desdibujan las fronteras entre ciencia y magia.
Finalmente, Anatomías fantásticas explora la fusión entre lo humano y lo animal. En estas obras aparecen figuras híbridas que incorporan elementos zoomorfos, particularmente aves y gatos, animales que para Varo poseían un significado especial como guías espirituales y símbolos de lo sagrado.
Probablemente los objetos que adquieren mayor relevancia son los cuadernos de apuntes en los que Varo plasmó memorias, ideas y ejercicios sicohumorísticos, así como los libros de su biblioteca personal, que funcionaron como fuente de inspiración para su obra. Dichos materiales ofrecen una ventana hacia la mente de la artista, mostrando la profundidad de sus intereses y su constante búsqueda de conocimiento.

Además del recorrido expositivo el MAM diseñó una serie de actividades complementarias que buscan acercar al público al universo creativo de la artista. Dentro de la sala los visitantes podrán participar en un ejercicio sicohumorístico inspirado en los escritos de Varo, dejando cartas, recetas o relatos de sueños dirigidos a la artista.
Incluso, del 6 al 10 de abril se llevó a cabo un curso vacacional bajo el título Modernos en acción. La magia de mirar, para que niñas y niños se adentraran a la vida y obra de la artista plástica. Mediante actividades lúdicas y prácticas, las infancias conocieron las técnicas y métodos que utilizó Varo en su obra.
De esta manera, Remedios Varo. Habitantes de lo insólito se presenta como una opción cultural accesible para públicos de todas las edades. Aparte de difundir el trabajo de una creadora fundamental, la exposición busca fomentar la imaginación, la reflexión y el diálogo entre generaciones.
La muestra puede visitarse de martes a domingo de 10:00 a 18:00 horas en el Museo de Arte Moderno, ubicado en el Bosque de Chapultepec. Como es tradición, la entrada es libre los domingos.
Concluye Segoviano: “Lo que proponemos es explorar con el público las formas, los intereses y los espacios que habitan los entes creados por Remedios Varo, personajes que transmutan hacia realidades superiores, más allá de lo impuesto por el mundo ordinario”.
Mientras en la actualidad la tecnología redefine constantemente los límites de la realidad, Remedios Varo adquiere nuevas lecturas en las que sus máquinas imposibles, sus arquitecturas irreales y sus personajes en transformación dialogan con preocupaciones actuales sobre la Inteligencia Artificial (IA), la identidad y los mundos virtuales. Habitantes de lo insólito se proyecta hacia el futuro reafirmando la capacidad del arte para anticipar y reinventar nuestra manera de habitar el mundo.

