Damasco, Siria, 9 de julio. Francia finalmente devolvió 23 tesoros arqueológicos sirios que permanecieron en el país europeo durante unos 15 años después de haber sido prestados para una exposición. Su regreso coincidió con la histórica visita a Damasco del presidente francés Emmanuel Macron, la primera de un importante líder occidental desde el derrocamiento de Bashar Assad a finales de 2024.
Entre los objetos, trasladados a bordo del avión presidencial de Macron ayer y devueltos al Museo Nacional de Siria, hay piezas romanas de bronce, objetos de la época bizantina y del periodo islámico, y un panel de mosaico de vivos colores que en su día adornó la Mezquita Omeya. La colección fue prestada en 2011 para una exposición de antigüedades sirias en el Instituto del Mundo Árabe en París.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Siria indicó que las piezas pertenecían a museos de Damasco, Alepo, Latakia y Palmira, y que permanecieron en Francia después de que se rompieran las relaciones diplomáticas entre ambos países durante el gobierno de Assad. El organismo describió a Francia como el primer país en cooperar con Siria en el marco de una campaña nacional para recuperar antigüedades que se encuentran en el extranjero.
"Hoy presentamos una selección de piezas arqueológicas que han sido devueltas a Siria", afirmó Ayman al-Nabo, subdirector general de la Dirección General de Antigüedades y Museos de Siria, durante la inauguración de una exposición en el Museo Nacional de Damasco que incluye dos de las piezas retornadas.
En el Museo Nacional, la curadora Nivine Saadeddine señaló que la colección devuelta abarca algunos de los periodos más significativos de la civilización siria.
"Datan del noveno milenio a. C. hasta los siglos XIV y XV d. C. Cada objeto representa un capítulo distinto de la historia de Siria", manifestó.
Para Maamoun Abdulkarim, exdirector general de antigüedades y museos de Siria, la devolución cierra un capítulo que se extendió a lo largo de años de guerra, aislamiento diplomático e intentos fallidos por recuperar la colección.
Abdulkarim, actual profesor de arqueología en la Universidad de Sharjah, en los Emiratos Árabes Unidos, explicó que el préstamo se realizó como parte de la cooperación cultural normal antes del conflicto.

