La pasión futbolera llega al Colegio Nacional con la muestra ¿De qué color pinta el verde? La selección mexicana, el futbol y sus representaciones del mundo.
Conocidos son los efectos del futbol en nuestro país: el oficinista impoluto, de lunes a viernes, que el fin de semana se pinta la cara y grita porras desde la tribuna; el anciano de 96 años que no recuerda el nombre de todos sus nietos, pero sí la alineación completa —con titulares y suplentes— del Atlas en su mejor época; o públicos enardecidos que se agarran a golpes con tal de dejar en alto el nombre de su equipo.
¿Por qué está pasión? ¿Por qué no podemos renunciar a ella?, se cuestionó Juan Villoro al conversar sobre su obra dedicada a pensar el deporte más fervoroso del planeta que estructura la exposición ¿De qué color pinta el verde? La selección mexicana, el futbol y sus representaciones del mundo, inaugurada el pasado 12 de mayo en la Sala de Exposiciones de El Colegio Nacional.
La muestra no solo recorre algunos hitos del tricolor —goles decisivos, penales de triunfo o fracaso, celebraciones emblemáticas y partidos memorables—, sino que además profundiza en otros fenómenos que circundan al balompié, como la mística relación del tricolor con el duodécimo jugador: el público, quien —afirma Villoro— es el verdadero protagonista.
“Si el Mundial fuera de públicos, México sería campeón”, citó al destacar que la muestra explora cómo nos entendemos los mexicanos a través del futbol.
En conferencia de prensa el escritor contó que su interés por el deporte de las patadas está en “expresar la forma en que el planeta se entretiene a sí mismo”; una vía única y necesaria para conocer mejor nuestra época. “Para saber sobre el antiguo imperio maya, los romanos, o los egipcios, tenemos que saber cómo se divertían”.
Y se remitió a contundentes pruebas: “El mundo se organiza mejor para el futbol que para cualquier otra cosa. La FIFA tiene más agremiados que la ONU”.
Según Villoro pensar el futbol le ha permitido explorar el fenómeno de la ilusión. ¿Por qué una persona cuando entra a un estadio se comporta así?, cuestionó. Pareciera que apenas ponemos un pie en ese recinto “nos damos vacaciones de civilización para volver a ser la tribu del comienzo, en un sentido lúdico y positivo”.
De ahí que ¿De qué color pinta el verde? sea una invitación a dar un paseo por la narrativa que los mexicanos, independientemente de que el resultado en la cancha pocas veces nos favorezca, hemos construido alrededor del balón.
Literatura y futbol
La exhibición fue curada por José Enrique Ortiz Lanz, coordinada por el escritor Juan Villoro y forma parte del Corredor Cultural Host City Ciudad de México, en el que 18 museos capitalinos fusionarán arte, ciencia, historia y literatura con la pasión pambolera en el marco de la Copa Mundial de la FIFA 2026 TM.
La exposición incluye fotos —muchas de ellas intervenidas— del archivo del periódico El Universal integradas con algunos fragmentos de los libros de Luis Villoro dedicados al futbol (Dios es redondo, Balón dividido y Los once de la tribu).
Entre ellas se observa el cartel oficial que anuncia el comienzo de la Copa Mundial de 1962 en Chile, transmitido por radio, en el cual México perdió 2-0 contra Brasil, tuvo una agónica derrota contra España 1-0 y justo cuando no había posibilidades de pasar a la siguiente ronda —se lee— “México dio su mejor partido en la historia de los mundiales” al derrotar 3-1 a Checoslovaquia, para después rematar con una pequeña reflexión propia del genio ensayístico de Villoro: “Esta victoria moral dice mucho de la tensión sicológica que agobia a los futbolistas mexicanos; sin la presión de ganar, se liberaron de sí mismos y no cayeron en el pecado de temerle a su propia fuerza”.
Hay también momentos que, por insólitos, caen en lo chusco. Como cuando en 2010 la selección a cargo del Vasco Aguirre tuvo un desempeño tan lamentable, que provocó que “la unión pública se unificara” y que los mexicanos se sintieran “sensatos” respecto del papel del entrenador, ese “mártir muy bien pagado”.
La manifestación última de aquel malestar colectivo fue el pronunciamiento que hubo en el “máximo recinto del folklor: el Congreso de la Unión”. A nombre de la bancada del PRI, el entonces diputado Eric Rubio Barthel pidió que Aguirre compareciera en San Lázaro para explicar sus malas decisiones. El texto se acompaña de una foto que poco le beneficia al Vasco, junto a un titular que reza: ADIÓS.
Durante la exposición los visitantes encontrarán un paisaje sonoro, con una audioguía que rinde tributo a los comentaristas o “rapsodas” del futbol, desde cronistas clásicos hasta voces más nuevas, como la de Majo González, y otros archivos inéditos provenientes de la Fonoteca Nacional y piezas de la Colección Épica, como un balón etrusco firmado por Diego Maradona, y otras joyas.
¡Qué espera para visitarla!

