Ciudad de México, México, 15 de enero. La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo de Arte Moderno (MAM), en colaboración con el Gobierno de Québec y antimodular Research, presentan Rafael Lozano-Hemmer: Jardín inconcluso, exposición nocturna del reconocido artista digital. El proyecto consta de nueve instalaciones de gran escala en la Sala Gamboa, el redondel y jardín del MAM. Diseñada para recorrerse de noche, responde en tiempo real al calor, voz, pulso y movimientos del público.
Un faro sensible a la radiación cósmica, una calzada de voces que se configura y disuelve a partir de la interacción de las y los visitantes con archivos de la Fonoteca Nacional, una instalación sonora compuesta por tres mil altavoces y un paisaje de luces activado por los latidos del corazón, son algunas de las obras con las que Rafael Lozano-Hemmer vuelve a presentar su trabajo en la Ciudad de México.
Jardín inconcluso propone el arte como experiencia que va más allá de la contemplación. A través de sus obras, Lozano-Hemmer hace perceptibles fenómenos normalmente invisibles, como la energía térmica que se dispersa en partículas errantes; la voz convertida en patrones de sonido y luz o corrientes digitales turbulentas alimentadas con poemas en lenguas indígenas. La exposición incluye tres instalaciones inéditas, así como obras recientes que han sido reconfiguradas para habitar el MAM y entrar en diálogo con su arquitectura, su colección y jardín escultórico, en una suerte de muestra antológica de las piezas más recientes de Lozano-Hemmer.
El título de la exposición señala su eje conceptual: lo “inconcluso”, entendido más como una postura crítica que rechaza el cierre y la totalización, que como una carencia. Las obras son, ante todo, contingentes: se transforman a partir de la intervención de los visitantes, de las condiciones atmosféricas, de la mediación tecnológica y/o del contexto social. En lugar de construir un archivo, la exposición produce huellas efímeras: ecos de quienes estuvieron ahí hace apenas unos instantes. El jardín se reconfigura a través de la presencia de quienes lo recorren.
Esta condición cambiante de las obras a lo largo del recorrido hace que cada visita sea única.
“Mis obras se caracterizan por estar inconclusas y fuera de control”, señala Rafael Lozano-Hemmer. “Dependen de la participación para existir, y eso puede resultar profundamente revelador. Delegar responsabilidad al público es una decisión conceptual, pero también política: un reconocimiento de que el significado no puede encontrarse sin la interacción”.
Las líneas de investigación estética del artista, presentes en las nueve piezas de Jardín inconcluso, plantean una reconfiguración de la tecnología para generar experiencias compartidas donde se conjugan la interacción entre los participantes, el objeto artístico y el entorno. Además de la traducción de los datos biométricos y fenómenos físicos a configuraciones visuales y sonoras, el trabajo de Lozano-Hemmer cuestiona las nociones de archivo, documento y vigilancia para subvertirlas y transformarlas en acciones organizadas dentro de colectividades efímeras.
Este proyecto forma parte de la serie Art Parcours, exhibiciones nocturnas al aire libre en entornos naturales desarrolladas por Antimodular Research, estudio de Lozano-Hemmer radicado en Montreal. Ediciones anteriores incluyen Listening Forest (2022-23), la cual transformó el Bosque de los Ozarks en el Crystal Bridges Museum of American Art, y Translation Island (2023) en la isla desierta de Lulu en Abu Dabi. En el Jardín Escultórico del MAM, la serie adquiere una resonancia renovada.
Rafael Lozano-Hemmer: Jardín inconcluso se podrá visitar del 11 de febrero al 25 de abril de 2026. El horario será miércoles y jueves de 19:00 a 23:00 h, y viernes y sábados de 19:00 a medianoche. El costo de entrada general será de $170 MXN, con acceso programado cada 15 minutos. Cada visita tiene una duración aproximada de 60 a 90 minutos.

