Beijing, China, 3 de febrero de 2022.- A pesar de la reducción del recorrido, la antorcha olímpica paró este jueves en la Gran Muralla China.
La taekwondista china Wu Jingyu, que se proclamó campeona olímpica en 2008 y 2012, llevó la llama hasta el icónico escenario en el segundo día de su recorrido previo a los Juegos de Beijing. El relevo se acortó considerablemente a tres días por la pandemia del coronavirus.
La antorcha recorrerá las tres zonas olímpicas: el centro de Beijing, el distrito de Yanqing y Zhangjiakou, en la vecina provincia de Hebei.
Los Juegos de Invierno de Beijing han sufrido ya un impacto similar al que experimentaron los de Tokio el verano pasado. China dijo que solo espectadores seleccionados podrán entrar a las competiciones, y los deportistas, árbitros, personal y reporteros deben mantenerse en una burbuja que les impide entrar en contacto con la población general.
Los 135 portadores de la antorcha han pasado controles de salud y han estado controlados de cerca desde hace dos semanas.
Este relevo de bajo perfil dista mucho del de 2008, cuando Beijing envió la llama olímpica de un viaje por todo el mundo antes de albergar los Juegos de verano.
Espectadores
Los organizadores de los Juegos de Beijing informaron que invitarán a alrededor de 150 mil personas a asistir en vivo a las competencias en dos de las tres ubicaciones de las sedes, Beijing y Zhangjiakou, pero las pruebas de esquí alpino y descenso en Yanqing se celebrarán sin público.
Los planes para vender boletos a los visitantes internacionales se cancelaron el año pasado por la pandemia del coronavirus, y el veto se amplió a los residentes en China en enero.
Un número limitado de personas acreditadas para los Juegos, incluyendo las autoridades deportivas y los reporteros que viven en burbujas cerradas y aisladas de la población general, también estarán presentes en las pruebas.
Contagios
Los organizadores anunciaron el jueves 55 positivos más por Covid-19. El nuevo conteo diario incluye 26 casos detectados entre deportistas y responsables de los equipos, de los alrededor de 68 mil tests realizados. Trece de ellos arrojaron positivo a su llegada a Beijing y los otros 13 en las pruebas PCR a las que se someten a diario.
Las 29 infecciones restantes son de trabajadores y personal acreditado.
En total, desde el 23 de enero se han registrado 287 nuevos casos de coronavirus, que quedaron confinados. Al menos once personas han requerido hospitalización, aunque ninguno de los casos era grave.

