Berlín, Alemania, 1 de junio de 2026. Tras las humillantes eliminaciones en fase de grupos de los últimos dos mundiales de la FIFA (Rusia 2018 y Qatar 2022), la selección de Alemania busca recuperar su prestigio y orgullo perdido. Dirigidos por el joven estratega Julian Nagelsmann, los cuatro veces campeones del mundo tienen el reto de evitar una nueva debacle desde su debut ante Curazao, programado para el 14 de junio en Houston.
En una jugada arriesgada, el técnico apostó por el regreso del veterano arquero Manuel Neuer (40 años), quien llevaba dos años retirado de la selección. Su inclusión, respaldada por la capitanía de Joshua Kimmich, eleva el promedio de edad del plantel, pero suma la experiencia necesaria para liderar a jóvenes talentos ofensivos como Jamal Musiala y Florian Wirtz.
Pese a tener un Grupo E accesible, completado por Costa de Marfil y Ecuador, y de que el nuevo formato mundialista facilita el avance a fase eliminatoria, la fragilidad defensiva es la mayor preocupación de Nagelsmann. Alemania deberá afinar su línea de fondo si aspira a competir nuevamente contra las grandes potencias y borrar la sombra de sus recientes fracasos.

