GINEBRA, julio 29.- El presidente de la FIFA Gianni Infantino fijó el miércoles un plazo para el 19 de septiembre para que las 211 federaciones miembros acepten ofertas únicas de 20 millones de dólares como parte de un proyecto para vender participaciones del mundial a inversores privados.
La filial de la FIFA valorada en 20.000 millones de dólares, financiada por el hermano de Jared Kushner, fue duramente criticada por organizaciones internacionales de fútbol. La UEFA, todo rector del fútbol europeo, pretende convocar a sus 55 federaciones miembros a una reunión de emergencia en línea, probablemente el jueves.
“Pero tras haber mantenido conversaciones con muchas partes interesadas de todo el fútbol, la UEFA sabe que existe una oposición significativa y creciente al plan de la FIFA”, señaló la organización en un comunicado.
El esfuerzo también marca el más reciente intento de Infantino de alinearse con quienes orbitan al presidente estadounidense Donald Trump: al crear el premio de la paz de la FIFA, permitir que Trump interviniera en un proceso que llevó a que el delantero estadounidense Folarin Balogun jugara en el Mundial, y ahora intentar asegurar que la firma de inversión de Joshua Kushner cierre un acuerdo de propiedad por 12 años con el organismo futbolístico sin fines de lucro con sede en Suiza.
Infantino expuso la “singular y única oportunidad de financiación” en una carta en la que detalló por qué quiere crear la filial de la FIFA valorada en 20.000 millones de dólares —con un 20% en manos de inversores privados— que gestionaría las competiciones y eventos del organismo, como la Copa del Mundo y los Mundiales de Clubes.
“Es mi deber y responsabilidad como presidente de la FIFA presentarles oportunidades que cambian el juego a ustedes, nuestros miembros”, escribió Infantino en la carta vista de The Associated Press.
La propuesta, revelada el martes y respaldada por la firma de inversión Thrive Capital de Joshua Kushner, provocó una furia inmediata entre los antiguos colegas de Infantino en la UEFA, que afirmaron que el Mundial “no es de la FIFA para venderlo”.

