Don Porfirio
Foto: Juan Carlos Ponce
01 julio, 2015
Juan Carlos Ponce

Porfirio Díaz resucita en un café frente al Monumento a la Revolución

A unos pasos del Monumento a la Revolución, en el número 46 de Plaza de la República, en la colonia Tabacalera, se ubica la “Finca Don Porfirio”, cafetería que rinde homenaje a uno de los personajes más importantes en la historia del país: Porfirio Díaz, el ex presidente que pasó más de 30 años en el poder.

Desde su inauguración, el 20 de noviembre de 2010, el establecimiento tuvo que remar contra corriente luego de que algunas personas, contagiadas por la euforia del Centenario de la Revolución, se acercaron al lugar para exigir una explicación sobre por qué Don Porfirio llegó a colocarse frente al monumento edificado para resaltar a los personajes que lucharon para terminar con el Porfiriato.

“Cuando arrancamos hubo muchos reclamos, sobre todo porque la fecha coincidió con el Centenario de la Revolución. Mucha gente vino y nos preguntó el por qué del establecimiento. Aunque después casi toda las personas que vinieron a reclamar se interesaron en el personaje”, narró René Ramírez, dueño del lugar.

Sin temor a las críticas, Ramírez confesó su admiración por Porfirio Díaz, a quien considera “un personaje muy interesante” al que “no podemos juzgar en nuestros días”.

“Nosotros siendo oaxaqueños creemos que la historia oficial ya lo juzgó desde hace 100 años, entonces nosotros no buscamos qué hizo mal, nosotros buscamos qué hizo bien y qué le trajo al país, qué se conserva de él y se conserva mucho”, sostiene.

01por.JPG


Las razones de Don Porfirio

Para entender la admiración de René Ramírez por “Don Porfirio”, hay que enterarse que es originario de Oaxaca y que tiene presente los difíciles momentos que vivieron algunas regiones del estado a causa de la Revolución Mexicana.

“Tlaxiaco fue una ciudad muy maltratada por la revolución, fue saqueada. En San Miguel El Grande, mi pueblo natal, hubo un enfrentamiento entre pobladores y saqueadores que pertenecían a la Revolución. Al final de la Revolución, estos hombres regresaron y acabaron con el pueblo. Sólo quedó una persona viva, un niño que vio todo lo que pasó”.

Según Ramírez, a pesar de todo lo que se puede decir de la Revolución, ésta no benefició a su lugar de origen, mismo que en la época del Porfiriato disfrutaba de una próspera economía.

“Oaxaca no ha cambiado nada y sigue siendo un estado marginado. Quizá la Revolución ayudó en otras partes, pero allá específicamente no”. “En la época de Don Porfirio, Tlaxiaco era una ciudad económicamente muy activa, después de la Revolución y hasta el día de hoy no logra levantarse. Es la región que más migrantes aporta, la mayoría de su gente sale a Estados Unidos”.

02por.JPG


Café con sabor a Oaxaca

A pesar de que Ramírez pasa la mayoría del tiempo en la Ciudad de México, su establecimiento busca apoyar a la gente de Oaxaca; por tal motivo, todos los ingredientes que utilizan en las bebidas son comprados en dicho estado.

“Lo que queremos es rescatar un poco de las bebidas prehispánicas de Oaxaca. El chocolate, el cacao puro, el maíz y todos los ingredientes que utilizamos los traemos desde allá”.

Ramírez presumió que las bebidas mexicanas pueden competir “fácilmente” con cualquier producto que se vende en las cadenas internacionales, “además son bebidas más sanas porque se utilizan más productos naturales”. 

03por.JPG


Un establecimiento para viajar en el tiempo

Visitar Don Porfirio es viajar en el tiempo, sus interiores, diseñados para crear un ambiente similar al que se vivía en la época del Porfiriato es una de las cualidades que atrapan a los clientes que visitan el lugar.

Cuadros, viejos sillones, quinqués, libros y grandes mesas de madera, colorean el establecimiento que entre sus ‘trofeos’ presumen un texto de Porfirio Díaz hecho por Bernardo Reyes, padre del escritor Alfonso Reyes, en 1903 y una manta de seda con la imagen del ex presidente diseñada para la Convención Panamericana de ese mismo año.

Con dicho material, durante septiembre se tiene planeado que la cafetería se convierta también en un pequeño museo donde los clientes puedan admirar algunos objetos que formaron parte del la historia de Porfirio Díaz.

04por.JPG