Aranceles de EU por trabajo forzado molestan a socios comerciales

Washington anunció aranceles para 60 economías

Contenedores de mercancías en el puerto de Guangzhou, China.jpg
Foto: AP
Finanzas
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Bangkok, Tailandia, 24 de julio. La última ronda de subidas arancelarias anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió objeciones este día por parte de sus socios comerciales, entre ellos China y Japón, y el ministro de Comercio de Australia la calificó de "completamente injustificada".

La Casa Blanca anunció a última hora aranceles adicionales de entre el 10% y el 12.5% para 60 economías, alegando que esas naciones no habían aplicado de manera adecuada una prohibición sobre bienes fabricados con trabajo forzado.

Los nuevos gravámenes entraron en vigor a las 00:01 de este viernes, justo cuando expiraron los provisionales que había decretado tras una dura derrota en la Corte Suprema.

Países se oponen a lo que ven como acusaciones laborales infundadas

El ministro de Comercio de Australia, Don Farrell, rechazó las afirmaciones que vinculan a Australia —un importante exportador de carne de res, oro y cobre— con la esclavitud moderna y que elevan las tasas sobre sus exportaciones a Estados Unidos al 12.5%, desde el 10% impuesto tras las alzas del "Día de la Liberación" de Trump el año pasado.

"Creemos que, entre todos los países del mundo, Australia sí se toma en serio el tema de la esclavitud, la esclavitud moderna, y seguirá haciéndolo", dijo Farrell a reporteros en Adelaida.

Farrell sostuvo que Australia considera que los nuevos gravámenes son "completamente injustificados y seguiremos presionando al Representante de Comercio de Estados Unidos para que elimine todos los aranceles sobre los bienes australianos".

El primer ministro de Nueva Zelanda, Christopher Luxon, afirmó que los que afectan a su país —también del 12.5%— eran "extremadamente decepcionantes", injustificados y perjudiciales para el comercio.

Una investigación estadunidense que sirve de base para los aranceles no aportó pruebas significativas para respaldar las acusaciones de trabajo forzado.

"Los aranceles no son el camino: elevan los costos y la incertidumbre para las empresas", escribió en X.

La jefa de política exterior de la Unión Europea (UE), Kaja Kallas, cuestionó la postura de Washington en declaraciones a Channel News Asia.

"Si comparan nuestras leyes laborales con las de Estados Unidos, quiero decir, nosotros tenemos vacaciones pagadas, tenemos muy buenas condiciones laborales para nuestros empleados, así que no está realmente fundamentado", expresó Kallas.

Singapur, que también enfrenta un arancel del 12,5%, reiteró a través del Ministerio de Comercio e Industria su postura de no tolerar el uso de trabajo forzado e indicó que "seguirá dialogando con el USTR (Representante de Comercio de Estados Unidos) para explorar opciones".

Algunos esperan evitar la subida

Japón también protestó el gravamen del 12.5% a sus exportaciones y señaló que Tokio había recibido garantías del gobierno de Trump de que no habría más aranceles, además de un acuerdo previo sobre tasas de importación a Estados Unidos del 10%.

"Nuestro entendimiento es que ambas partes siguen comprometidas con eso", manifestó el secretario jefe del gabinete, Minoru Kihara, en una conferencia de prensa rutinaria.

"Es lamentable que la medida imponga aranceles con el argumento de la inexistencia de medidas que prohíban las importaciones de bienes fabricados mediante trabajo forzado, aun cuando la industria y el comercio de Japón se ajustan a las normas internacionales", añadió Kihara.

Corea del Sur manifestó que mantendrá una estrecha comunicación con Washington para preservar un "equilibrio de beneficios" mutuo.

El Ministerio de Comercio surcoreano señaló que el anuncio redujo parte de la incertidumbre sobre la política comercial estadunidense, pero advirtió que la investigación de la Sección 301 sobre presuntos excesos de producción en Corea sigue abierta.

Los aranceles combinados sobre las exportaciones surcoreanas no deberían superar el 15%, indicó el ministerio en un comunicado.

Tailandia señaló que está sujeta al nuevo arancel del 12.5% en virtud de la disposición sobre trabajo forzado, pero la medida exime a unos dos mil 120 artículos, que representan más de la mitad del valor de los bienes tailandeses exportados a Estados Unidos.

Además, el país monitorea la posibilidad de un arancel adicional con el argumento de una sobrecapacidad estructural, en el marco de otra investigación abierta por la Casa Blanca contra 16 países, pero Washington aún no ha revelado las conclusiones de esa pesquisa, apuntó el Ministerio de Comercio tailandés en un comunicado.

China se opone a los aranceles unilaterales "en todas sus formas"

El Ministerio de Exteriores de China declaró que "se opone a todas las formas de aranceles unilaterales" en respuesta a las nuevas tasas del 12.5%, reiterando la posición de larga data de Beijing.

"Las guerras arancelarias y las guerras comerciales no sirven a los intereses de ninguna de las partes", dijo el portavoz del ministerio, Lin Jian, en una conferencia de prensa rutinaria.

Las tensiones comerciales han empañado las relaciones entre China y Estados Unidos, dos de las mayores economías del mundo, ya que los elevados aranceles del "Día de la Liberación" de Trump provocaron una fuerte caída de las exportaciones chinas a Estados Unidos.

Se espera que Trump y su homólogo chino, Xi Jinping —que acordaron establecer nuevas comisiones de comercio e inversión en una reunión a mediados de mayo en Beijing— vuelvan a reunirse en septiembre.

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