Nayarit, México; 5 de agosto de 2026. El municipio de Jala, ubicado en el estado de Nayarit, es un tesoro culinario nacional por ser el escenario de un verdadero milagro agrícola: la cuna de los elotes gigantes con mazorcas que pueden medir con facilidad entre 35 y hasta 50 centímetros de largo, sin contar las hojas.
Cada año, en el mes de agosto miles de visitantes nacionales e internacionales se dan cita en este Pueblo Mágico para celebrar la tradicional Feria del Elote, un evento donde el orgullo prehispánico y la gastronomía se fusionan en torno a estos gigantes agrícolas único en su tipo.
Durante estas fechas, la localidad se transforma en un vibrante escenario que celebra la cosecha de este grano milenario, un alimento que ha sustentado a generaciones y que hoy representa el máximo orgullo de la región. Además, la fiesta coincide con las festividades religiosas en honor a la Virgen de la Asunción, ofreciendo una inmersión total en la identidad y el misticismo local.
Pero lo que hace verdaderamente especial a la Feria del Elote es el "Maíz Ancho de Jala", una raza nativa única cuyas plantas llegan a superar los 4 y 5 metros de altura y producen elotes gigantes que miden regularmente entre 35 y 50 centímetros, e incluso han llegado a registrar hasta 60 centímetros de longitud.
Esta maravilla agrícola es posible gracias a las tierras fértiles ubicadas al pie del volcán El Ceboruco. De acuerdo con científicos y agricultores, los nutrientes volcánicos de estas parcelas se combinan con el microclima del valle y las técnicas de cultivo tradicionales que se han heredado por generaciones para dar paso a esta especie única.
Teniendo esto en cuenta, el punto cumbre de esta fiesta nayarita es, sin duda, el famoso Concurso del “Elote Más Grande del Mundo”. En este certamen, los campesinos locales presentan con orgullo sus mejores piezas del año ante un jurado que califica minuciosamente cada mazorca, midiendo desde la base hasta la punta de los granos.
Los ejemplares ganadores suelen rozar los 50 centímetros de longitud y sus afortunados dueños no solo reciben premios económicos y reconocimiento, sino el honor de mantener viva la leyenda de que en Jala la tierra provee como en ningún otro lugar.
Además de este fascinante concurso, los elotes no solo se admiran, se consume en todas las formas imaginables debido a su sabor dulce y granos generosos, ideales para preparar una amplia variedad de platillos tradicionales, que van desde elotes hervidos o asados, pan y esquites, hasta tamales, gorditas, panqués y la tradicional cuala – una especie de natilla o atole dulce que destaca por su cremosidad y es elaborado con la leche del elote tierno, nombrado por algunos pobladores como una bebida–.
Entre las delicias con maíz, también es importante hablar de las famosas tostadas gigantes, elaboradas con maíz criollo, que destacan por su forma alargada tipo huarache y que se sirven con una gran variedad de guisos como carne molida, patita de puerco, trompa, frijoles refritos o pierna; acompañadas de crema, queso fresco, lechuga y salsa de jitomate.
Pero no todo es comida y bebida, porque esta fiesta ofrece a los asistentes eventos culturales, bailes populares, exposiciones artesanales, espectáculos de danza folclórica, actividades religiosas en honor a la Virgen de la Asunción y la coronación de la Reina de la Feria, convirtiendo la visita en una experiencia turística completa.
Este 2026 la Feria del Elote en Jala tendrá lugar del 8 al 15 de agosto, una celebración y recordatorio de la riqueza biocultural que tiene Nayarit. Visitarla es rendir homenaje a las manos de los agricultores que, año con año, logran que de la tierra nayarita broten los elotes más grandes y espectaculares del planeta.

