CDMX. 30 de julio de 2026. Mientras muchos mexicanos aprovechan las vacaciones de verano, en distintos puntos del país comenzó la temporada de compras para el regreso a clases. A varias semanas de que inicie el nuevo ciclo escolar, las familias ya empezaron a destinar parte de su presupuesto a materiales, uniformes, calzado y otros gastos relacionados con la vuelta a las aulas.
El calendario de este año concentra diversos compromisos económicos entre julio y agosto. A los gastos de las vacaciones se suman actividades recreativas o cursos de verano, mientras que las compras escolares comienzan antes de que concluya el receso. Para muchas familias, esta coincidencia de gastos representa uno de los periodos de mayor presión para el presupuesto del año.
La dimensión económica del verano también se refleja en la actividad comercial. La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur) estima que las vacaciones de verano de 2026 generarán una derrama económica de 883 mil millones de pesos, 6.5% más que el año anterior, impulsada por la movilidad y el consumo asociado a 36.9 millones de estudiantes y docentes.
El reto no es un gasto, sino la acumulación de compromisos
La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) estimó que el gasto promedio por estudiante durante el ciclo escolar 2025 fue de 10 mil 916 pesos, un incremento anual de 12.66%. Los mayores incrementos se registraron en útiles
escolares, con 16.66%, seguidos por artículos de limpieza, con 15.10%; mientras que uniformes y calzado aumentaron 10% y las cuotas escolares 12%.
Ricardo Arenas, Chief Content Officer de Yotepresto.com, explica que uno de los errores más frecuentes consiste en analizar cada gasto como si fuera un evento aislado. Vacaciones, cursos de verano y regreso a clases suelen analizarse por separado, cuando en realidad forman parte de un mismo periodo que concentra una parte importante del presupuesto familiar.
“Lo que ocurre con este segmento de población es que incrementan ese tipo de gastos, se pierden de vista gastos que ya estaban previstos y entonces es cuando viene esa sobrecarga de endeudamiento”, explica Arenas.
Organismos como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) han insistido en la importancia de planear las compras, comparar precios y aprovechar las Ferias de Regreso a Clases para reducir el impacto económico. La recomendación cobra mayor relevancia porque, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF), 33.6% de la población adulta no ahorra, por lo que una parte importante de los consumidores llega a este periodo con un margen financiero limitado.
Ante la falta de ahorro o liquidez suficiente, algunas familias recurren al financiamiento para cubrir distintos compromisos. El Banco de México informa que la cartera de crédito vigente al sector privado alcanzó 7.4 billones de pesos al cierre de mayo de 2026, con el segmento de consumo entre los principales componentes de esta cartera. Esto refleja que, durante periodos de alta concentración de gastos, el crédito continúa siendo una alternativa utilizada por miles de personas para hacer frente a distintos compromisos financieros.
Antes de contratar un crédito, Ricardo Arenas recomienda considerar los siguientes aspectos:
Definir el propósito del crédito: Antes de contratar un financiamiento, conviene identificar si responderá a una necesidad de liquidez o a un gasto que puede esperar.
Evaluar la capacidad de pago: Verificar que las mensualidades puedan cubrirse sin afectar otros gastos esenciales del hogar ayuda a evitar un sobreendeudamiento.
Comparar el Costo Anual Total (CAT): Este indicador integra intereses, comisiones y otros cargos, por lo que facilita comparar distintas opciones de financiamiento.
Evitar que el crédito se convierta en una solución permanente: La deuda que compra tiempo suele ser peligrosa, mientras que la deuda que aumenta nuestra capacidad en términos productivos o de liquidez puede valer la pena, comenta el especialista.
De acuerdo con datos de Yotepresto.com, 6 de cada 10 hogares mexicanos tienen deudas en tarjetas de crédito y 43% de los préstamos solicitados en la plataforma se destinan al pago de otras deudas. Estas cifras reflejan que una parte de los consumidores busca recuperar liquidez después de acumular distintos compromisos financieros. En algunos casos, un crédito puede ayudar a ordenar las finanzas; en otros, utilizarlo para cubrir gastos corrientes sin una estrategia clara puede traducirse en un mayor nivel de endeudamiento.
Para los hogares mexicanos, el verano concentra vacaciones, cursos y el regreso a clases, tres eventos que incrementan la presión sobre el presupuesto familiar. Más que el monto de cada gasto, el verdadero reto está en anticipar la acumulación de compromisos y administrarlos sin comprometer la capacidad de pago del hogar.

