KINSHASA, República Democrática del Congo, mayo 29.- El director de la Organización Mundial de la Salud llegó el jueves a la capital de la República Democrática del Congo para ver de primera mano los esfuerzos en el combate a un brote de un raro tipo de ébola, mientras la médico personal lidia con la falta de equipo, la desconfianza entre la población y la presencia de grupos armados en la región.
La Organización Mundial de la Salud dijo el viernes que las autoridades han reportado 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas.
“Venir aquí es realmente mostrarle a la comunidad que no está sola”, subrayó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, a los reporteros en el aeropuerto la noche del jueves.
“Dar órdenes desde mi cómoda oficina en Ginebra es fácil, pero estoy pidiendo a mis colegas que trabajen con la comunidad y estoy pidiendo a las comunidades que se protejan”, añadió.
El brote “puede detenerse”, dijo, pero es “muy complejo”.

