Moscú, julio 3.- A pesar de la grave escasez de combustible en toda Rusia, el presidente ruso Vladímir Putin parece no inmutarse ante el aumento de los ataques de Ucrania contra las refinerías en su país.
Ha restado importancia al revés para una de las principales naciones productoras de petróleo del mundo, al asegurar que no es algo “crítico”, ha desestimado propuestas de alto el fuego, e insiste en que la guerra continuará hasta que se cumplan sus objetivos.
Putin ha descrito los ataques contra la energía rusa como un intento de Ucrania de desviar la atención de sus pérdidas en el campo de batalla, aunque analistas señalan que el avance de las fuerzas rusas se ha visto frenado en los últimos meses.
El presidente ruso parece creer que su gobierno puede evitar que la crisis de combustible erosione su autoridad y el apoyo a la guerra que comenzó hace más de cuatro años.

