KATMANDÚ, septiembre 7.- Nepal guardó un día de luto el lunes para recordar a los fallecidos en las inundaciones del 26 de agosto. Las oficinas gubernamentales bajaron las banderas y las familias realizaron rituales de duelo por los más de 1.300 muertos y 5.000 desaparecidos, incluidos extranjeros.
En Nepal, de mayoría hindú, los períodos de duelo duran 13 días, durante los cuales los familiares cercanos permanecen en casa y los parientes los visitan para presentar sus respetos. En el último día se realizan rituales para rezar por las almas de los fallecidos. El lunes se cumplieron 13 días de la tragedia.
Varias personas cuyos familiares siguen desaparecidos realizaron funerales simbólicos. La cremación es un rito final importante en la tradición hindú y, para algunas familias, llevar a cabo la ceremonia incluso sin los cuerpos de sus seres queridos les brinda una sensación de liberación espiritual.
El gobierno designó el lunes como día oficial de luto, y ordenó que todas las oficinas bajaran sus banderas a media asta.
Mientras tanto, siguen los esfuerzos de búsqueda, aunque algunos protestaron que no se estaba haciendo lo suficiente.
En Katmandú, familiares se reunieron cerca de las oficinas del primer ministro y de ministerios clave para exigir que el gobierno acelere las tareas de búsqueda y rescate de los cientos de personas que trabajaban en plantas hidroeléctricas y que fueron arrastradas por la crecida del río Bhotekhoshi o quedaron sepultadas por los escombros.

