Nueva York, Naciones Unidas, 22 de septiembre. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que funcionarios estadunidenses e iraníes se reunieron este martes, poco después de amenazar, en su discurso en la Asamblea General de la ONU, que podría "aniquilar" a la República Islámica si no se llega pronto a un acuerdo para poner fin a la guerra, que casi ha cumplido siete meses.
Trump confirmó las conversaciones en un diálogo con reporteros, pero dio pocos detalles sobre cómo transcurrieron las conversaciones o cuál fue la sustancia de las mismas.
"Fue una reunión muy buena", aseveró el mandatario.
Antes, en su discurso, Trump sostuvo que ha mostrado fortaleza mientras otros líderes han titubeado, al defender su decisión de iniciar una guerra con Irán.
Pero el mandatario también sugirió que podría estar en una encrucijada en el conflicto, al tiempo que instó a la República Islámica a reabrir por completo el estrecho de Ormuz y volver a la mesa de negociaciones para encontrar un acuerdo que ponga fin a la guerra.
"Tengo una gran decisión que tomar", afirmó Trump. "¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruirse y crear un país mucho más grande de lo que jamás fue antes, quizá uno de los más grandes de Oriente Medio o incluso del mundo? ¿O aniquilo a la República Islámica y lo hago rápidamente, sin darles nunca la oportunidad de volver a matar y destruir a personas y países?"
Los comentarios del presidente se produjeron en su amplio discurso ante el organismo internacional, en el que también celebró la operación militar que Estados Unidos efectuó este año para sacar del poder al presidente venezolano Nicolás Maduro, un nuevo acuerdo para ampliar la presencia militar de Estados Unidos en Groenlandia, y rechazó los llamados a una mayor regulación de la industria de la inteligencia artificial.
Pero el centro del discurso fue su contundente defensa de la guerra y su rechazo a la idea de que Irán haya mostrado algún grado de resiliencia.
"El régimen terrorista se está comportando mal, no porque sea fuerte y esté seguro de sí mismo, sino porque es débil y está desesperado", afirmó el mandatario.
Trump también acusó a Irán de dilatar un acuerdo para reabrir por completo el estrecho de Ormuz y negociar un final de la guerra hasta después de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Insistió en que esa táctica no tendrá ningún efecto en la manera en que él aborda el conflicto.
La mayor parte de la delegación de Irán abandonó la sala mientras Trump arremetía contra la República Islámica.
La intervención de Trump abrió un intenso día de diplomacia
Tras su discurso, Trump se reunió con la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens-Frederik Nielsen al margen de la Asamblea General para firmar un nuevo acuerdo de seguridad.
El pacto, anunciado la semana pasada, se concretó después de que Trump amenazara repetidamente con "tomar el control" de Groenlandia, un territorio de Dinamarca, aliada de la OTAN, por la fuerza militar si fuera necesario. Trump dijo el martes que Estados Unidos iniciará de inmediato el proceso para desarrollar una mayor presencia militar en Groenlandia, incluida la "construcción de dos bases militares muy importantes".
Según el acuerdo, Groenlandia sigue siendo territorio de Dinamarca.
Trump también mantuvo conversaciones con el nuevo primer ministro británico Andy Burnham. Ambos líderes dijeron que hablaron sobre migración, el conflicto en Irán, la guerra entre Rusia y Ucrania y otros temas.
Trump también se reunió con la primera ministra japonesa Sanae Takaichi. Más tarde, se reunirá con el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy y sostendrá un encuentro más informal con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, según la Casa Blanca.

