Toronto, Canadá, 4 de junio de 2026.- El gobierno de Canadá dio luz verde al plan para trasladar las últimas ballenas y delfines que permanecen en cautiverio en el parque acuático Marineland, en Ontario, una medida que busca garantizar el bienestar de los animales mientras continúa el proceso de venta y desmantelamiento de las instalaciones.
Actualmente, el recinto alberga 30 belugas y cuatro delfines. El parque cerró sus puertas al público en 2024, después de haber sido puesto en venta un año antes, y desde entonces ha trabajado en la reubicación de los ejemplares que permanecen bajo su cuidado.
El Departamento de Pesca y Océanos de Canadá ya emitió los primeros permisos necesarios para el traslado de los cetáceos y prevé otorgar nuevas autorizaciones conforme se acerquen las fechas previstas para la operación. Los documentos fueron expedidos bajo el marco de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
La ministra de Pesca, Joanne Thompson, calificó la decisión como un avance importante para asegurar el futuro de los animales. Las autoridades federales señalaron que trabajan junto con organismos fronterizos, sanitarios y ambientales para garantizar que el proceso se realice de forma segura.
Las belugas y los delfines serán distribuidos entre cinco instalaciones especializadas: Shedd Aquarium, en Chicago; Georgia Aquarium, en Atlanta; los parques SeaWorld de San Antonio y San Diego, en Estados Unidos; y Oceanogràfic Valencia, en España. Además, Mystic Aquarium, en Connecticut, colaborará en la logística del traslado.
La reubicación ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre Marineland. De acuerdo con registros oficiales, 20 cetáceos —incluidas 19 belugas y una orca— murieron en el parque desde 2019. Además, en 2024 la empresa fue declarada culpable de infringir leyes provinciales de bienestar animal en un caso relacionado con el cuidado de osos negros.
Marineland aseguró que la transferencia de las belugas constituye su principal prioridad y reconoció que el proceso representa un reto técnico y logístico de gran magnitud. Mientras tanto, el gobierno canadiense aún analiza si destinará recursos públicos para apoyar financieramente la operación.
La propiedad, ubicada cerca de las famosas cataratas Horseshoe, continúa en venta mientras avanzan las labores para desmantelar las atracciones y redefinir el futuro del extenso complejo turístico.

