Washington, Estados Unidos, 18 de septiembre. El precio que está pagando el ejército de Estados Unidos por la guerra con Irán ha aumentado a 43 mil 600 millones de dólares hasta el 3 de septiembre, según una nueva estimación entregada esta semana a los legisladores.
La cifra del Comando Central de Estados Unidos, que supervisa las operaciones en Oriente Medio, ofrece el costo más actualizado del conflicto que Estados Unidos e Israel iniciaron el 28 de febrero. Un informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso publicado el martes indicaba que la guerra había costado 38 mil millones de dólares hasta el 1 de agosto y que seguirá acumulando gastos de alrededor de tres mil millones de dólares al mes, dependiendo de la intensidad del conflicto.
El nuevo desglose, al que tuvo acceso la agencia The Associated Press y de cual informó antes Punchbowl News, también mostró que las fuerzas armadas estadunidenses siguen empleado municiones costosas. Los costos de armamento aumentaron en más de seis mil millones de dólares en poco más de un mes, al pasar de los 21 mil 700 millones de dólares consignados en el informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso a los 28 mil 100 millones de dólares en la estimación del Comando Central de Estados Unidos.
El costo financiero es solo una medida del impacto de la guerra de Estados Unidos contra Irán, que también está afectando los precios del petróleo y el mercado bursátil, y ha provocado muertes y lesiones entre las tropas estadunidenses. Los costos políticos se medirán en las elecciones legislativas de noviembre, donde los republicanos enfrentan vientos en contra debido a la impopularidad de la guerra.
El desglose escrito en una página que el ejército de Estados Unidos envió al Congreso incluye costos por la operación de buques de guerra, aviones y bases, así como por pérdidas de equipo y apoyo médico para las tropas. Las bajas contabilizadas por el Pentágono incluyen 18 muertos y más de 830 heridos, según el Sistema de Análisis de Bajas de Defensa.
El informe no incluye los daños a las bases de Estados Unidos en Oriente Medio, que la República Islámica ha atacado con misiles balísticos y drones. Un informe del inspector general del Pentágono publicado el lunes señaló que los ataques iraníes han dañado y destruido cientos de edificios y otras estructuras en bases de Estados Unidos en Kuwait, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Irak, Omán y Jordania.

