Nueva Delhi, India, 12 de septiembre. El grupo BRICS de economías emergentes expresó este sábado su preocupación por el aumento de las tensiones en Oriente Medio y condenó el uso de sanciones no autorizadas por Naciones Unidas (ONU), al tiempo que los mandatarios se reunían en Nueva Delhi para fortalecer su posición en los asuntos globales, que consideran dominados por Occidente.
La reunión, que incluyó al presidente iraní Masoud Pezeshkian, expresó preocupación por "ataques deliberados" contra infraestructura civil e instalaciones nucleares pacíficas bajo las salvaguardias del organismo de energía atómica de la ONU, señalando que la seguridad y la protección nucleares deben resguardarse durante los conflictos armados. La declaración fue vista como una crítica indirecta a los ataques de Estados Unidos e Israel contra instalaciones nucleares iraníes.
Los dirigentes también se manifestaron contra las sanciones unilaterales no autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. No mencionaron a ningún país, pero Rusia, uno de los miembros fundadores del BRICS, ha enfrentado sanciones occidentales tras su invasión a gran escala de Ucrania en 2022.
"Pedimos la eliminación de esas medidas ilegales, que socavan el derecho internacional y los principios y propósitos de la Carta de la ONU", se lee en la declaración conjunta.
Guerras en Ucrania y Oriente Medio ponen a prueba unidad del BRICS
El BRICS se fundó en 2006 por Brasil, Rusia, India y China, y Sudáfrica se incorporó en 2010. Desde entonces el bloque se ha ampliado a 11 miembros, que representan aproximadamente la mitad de la población mundial y una parte significativa de la producción económica global. El grupo ha pedido cada vez más una mayor representación de los países en desarrollo en las instituciones globales.
Ha buscado elevar su perfil promoviendo alternativas a las instituciones financieras dominadas por Occidente y posicionándose como la voz de las naciones en desarrollo y las economías emergentes.
India es anfitriona de la cumbre de este año, a la que asisten el presidente de Rusia, Vladímir Putin; el de China, Xi Jinping; Pezeshkian y sus homólogos de los otros ocho miembros de BRICS.
Han crecido las preocupaciones de que la guerra de Irán, desencadenada por ataques de Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, pueda expandirse a medida que se intensificaron los combates entre Arabia Saudí y los rebeldes hutíes de Yemen. Las guerras en Ucrania y Oriente Medio, junto con el aumento de las tensiones entre Estados Unidos y China, también ponen a prueba la capacidad del bloque para encontrar puntos en común entre países con intereses geopolíticos contrapuestos.
Modi insiste en que el BRICS no es un contrapeso a Occidente
En su discurso, Modi buscó disipar las preocupaciones de que el BRICS tuviera como objetivo contrarrestar las alianzas lideradas por Occidente.
"El BRICS no está en contra de nadie", subrayó, agregando que el grupo había alcanzado un momento de "madurez" en que el Sur Global debe evolucionar para convertirse en un "configurador de reglas" en la gobernanza global.
"Es hora de traducir nuestra unidad y consenso en el BRICS en resultados concretos", manifestó.
Modi también propuso la creación de una red de marinos del BRICS para reforzar la seguridad y el bienestar de los trabajadores del mar, especialmente en un momento en que las interrupciones del comercio marítimo por la guerra con Irán han aumentado los riesgos para ellos.
Rusia y China buscan ampliar su influencia
China y Rusia ven al BRICS como una forma de reducir el dominio de Occidente, particularmente el de Estados Unidos, al tiempo que fortalecen la cooperación entre las economías emergentes y en desarrollo.
Putin pidió ampliar el Consejo de Seguridad de la ONU para dar mayor representación a Asia, África y América Latina, y argumentó que ello mejorará la eficacia del organismo, publicó el sábado la agencia estatal rusa de noticias Interfax.
Al hablar en la cumbre, Putin dijo que el giro hacia un mundo multipolar estaba enfrentando resistencia de países "acostumbrados a pensar en categorías coloniales", acusándolos de usar aranceles, sanciones y "fuerza bruta" para contener a competidores en ascenso.
Afirmó que las tensiones estaban socavando el sistema internacional, pero subrayó que Rusia aún veía la Carta de la ONU como la base del derecho internacional.
Irán también ha impulsado mecanismos que podrían reducir la dependencia del bloque de los sistemas financieros occidentales y proteger a los miembros de la presión económica, cuando Teherán enfrenta amplias sanciones y un bloqueo de Estados Unidos.
"Uno de los pasos más importantes es ampliar el uso de las monedas nacionales en el comercio entre los miembros", dijo Pezeshkian a reporteros el viernes.
China, por su parte, está aprovechando la cumbre para reforzar su influencia dentro del bloque y posicionarlo como un contrapeso al poder de Estados Unidos.
Al hablar en la cumbre, Xi dijo que China trabajará con los miembros del BRICS para desempeñar su "debido papel" en forjar la paz en Oriente Medio, según la televisora estatal china CCTV.
Los países que conforman el BRICS deberían "servir como vanguardias para mantener la paz y la estabilidad" y "oponerse a las violaciones de la soberanía de otros países", reiteró Xi.
India equilibra asociaciones estratégicas
Para India, la cumbre pone de manifiesto su esfuerzo por mantener vínculos estratégicos con Rusia e Irán, al tiempo que estrecha su relación con Estados Unidos y Europa. Nueva Delhi ha buscado equilibrar sus alianzas de larga data con Moscú y Teherán con iniciativas para ampliar los lazos económicos, de defensa y tecnológicos con Washington y otras naciones occidentales.
India ha mantenido vínculos estrechos tanto con Rusia como con Irán pese a la guerra en Ucrania y a las tensiones entre Irán y Estados Unidos, al tiempo que ha pedido diálogo y diplomacia para resolver los conflictos. Modi se reunió con Putin y Pezeshkian por separado en Nueva Delhi el viernes, en la víspera de la cumbre.
India también confía en que el foro ayude a aliviar sus tensas relaciones de larga data con China. Modi y Xi sostuvieron conversaciones más tarde el sábado, una reunión que buscó consolidar un deshielo diplomático entre los dos países luego que las tensiones fronterizas se intensificaran en 2020.
En mayo, los ministros de Relaciones Exteriores del BRICS no consiguieron acordar una declaración conjunta sobre la guerra de Irán, lo que obligó a India a emitir en su lugar un resumen de la presidencia.

