Chisináu, Moldavia, 3 de julio. El primer ministro de Moldavia, Alexandru Munteanu, anunció su renuncia, una medida sorpresiva que automáticamente desencadena la dimisión del gobierno.
Munteanu no dio una razón clara para su salida, que se produce menos de un año después que juró el cargo para encabezar el gobierno prooccidental del país candidato a la Unión Europea, tras una tensa elección vista ampliamente como una disyuntiva entre Oriente y Occidente.
"Hoy termino mi mandato como primer ministro", escribió Munteanu en un comunicado publicado en redes sociales. "En el momento en que entiendo que ya no puedo ejercer mi mandato de acuerdo con mis principios y creencias, elijo apartarme".
Añadió: "Acepté la propuesta de ser primer ministro con mucha responsabilidad y con la firme convicción de que puedo contribuir a cambiar las cosas para mejor".
Cuando un primer ministro anuncia su renuncia en Moldavia, ésta entra en vigor de inmediato, pero el gobierno continúa en funciones de manera interina hasta que se forme un nuevo gabinete.
En una declaración a la prensa tras la renuncia, la presidenta de Moldavia, Maia Sandu, agradeció a Munteanu por su liderazgo durante un "periodo complejo" para Moldavia, pero señaló que esperaba "más implicación en decisiones complicadas, más apertura para escuchar a la gente".
"La próxima semana, escucharé a los grupos parlamentarios para nombrar a un nuevo primer ministro", afirmó Sandu. "Debemos tener un equipo unido y fuerte en el Gobierno que cumpla el objetivo de nuestro país. Estamos obligados a lograr llevar a Moldavia a la Unión Europea y ayudar al país".

