Washington, Estados Unidos, 2 de junio. El gobierno del presidente Donald Trump dejó de lado sus planes de crear un fondo de mil 800 millones de dólares con el objetivo de compensar a sus aliados, anunció el subsecretario de Justicia, Todd Blanche, dando marcha atrás a un programa que enfrentó derrotas en los tribunales y amplias críticas que amenazaron con paralizar elementos clave de la agenda de la Casa Blanca.
"No seguiremos adelante con el fondo, punto", afirmó Blanche durante una audiencia sobre el presupuesto del Departamento de Justicia.
"¿No seguirá adelante nunca?", preguntó la representante demócrata por Nueva York Grace Meng.
"Es correcto", respondió Blanche.
La tajante declaración marcó un giro extraordinario, y poco común, con respecto a un Departamento de Justicia de Trump que, apenas hace dos semanas, afirmó que el fondo era una medida apropiada para resarcir lo que, según funcionarios, fue un Departamento de Justicia utilizado como arma durante el gobierno del demócrata Joe Biden. Desde entonces, un juez ha puesto en pausa la aprobación del fondo, que ha recibido fuertes críticas tanto de demócratas como de republicanos preocupados por la falta de supervisión, así como por la posibilidad de pagos a quienes participaron en el violento asalto al Capitolio federal el 6 de enero de 2021.
Los republicanos exigieron garantías de que los planes para el fondo estaban descartados antes de avanzar con la legislación para financiar a las agencias migratorias de Trump.
Al momento en que se dio a conocer el acuerdo, el Senado ya estaba lidiando con la complicada aprobación de una iniciativa migratoria que agregaba mil millones de dólares adicionales en costos de seguridad de la Casa Blanca, incluidos fondos para el proyecto del salón de fiestas en la mansión presidencial.
Indignados, los senadores republicanos rechazaron del proyecto de ley los fondos de seguridad para la Casa Blanca y dejaron en claro que no aprobarían la iniciativa a menos que el gobierno federal hiciera cambios importantes al acuerdo

