La Paz, Bolivia, 3 de agosto. El gobierno de Bolivia declaró el lunes como una "tarea prioritaria" la detención del expresidente Evo Morales (2006-2019) y desautorizó al comandante nacional de la policía, quien más temprano indicó que no era una prioridad la aprehensión del dirigente indígena de 66 años acusado del supuesto abuso de una menor cuando era mandatario.
"Las resoluciones de autoridades jurisdiccionales son una obligación ineludible para todas las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley…la aprehensión del señor Evo Morales constituye una tarea prioritaria para el gobierno…ninguna persona se encuentra por encima de la ley", afirmó el Ministerio de Gobierno en un comunicado.
El general Mirko Sokol, jefe de la policía, había dejado en segundo plano la aprehensión de Morales en una entrevista con una televisora privada señalando que la policía tiene "18 mil órdenes pendientes", lo que le valió las críticas de políticos del oficialismo y la oposición.
El presidente Rodrigo Paz prometió la semana pasada que "Morales va a estar ante la justicia porque tiene que responder".
El exmandatario vive atrincherado en su feudo cocalero del Chapare en el centro de Bolivia resistiendo una orden de arresto desde fines de 2024 y ha sido declarado en rebeldía por un tribunal al no presentarse en mayo a la apertura del juicio oral por supuesto delito de trata agravada de personas en relación con la menor. La semana pasada sumó una segunda orden de detención tras ser señalado como responsable de las duras protestas de 53 días que paralizaron el país entre mayo y junio.
Las autoridades han calificado como una operación de alto riesgo la detención del expresidente y líder cocalero que se encuentra protegido por un cerco permanente de sus seguidores, muchos de los cuales han declarado que lo defenderán con sus vidas.
Sokol se ha visto envuelto en polémicas públicas en los últimos días tras filtrarse un audio en que supuestamente se le escucha decir que un grupo de coroneles habría reunido dinero para comprar su cargo y sacarlo de la institución.
A su vez, Morales se involucra habitualmente en la confrontación política con polémicas declaraciones desde la radio de los cocaleros. Hace unos días publicó un video en el que se lo ve charlar con policías cuando cruza un puesto de control en el Chapare.
El domingo señaló que hubiera sido un próspero empresario si no hubiera incursionado en política y tildó de "oportunistas" a sus exministros porque ya no le llaman. Antes aseguró que no se escapará y tilda como un montaje las acusaciones en su contra.

