Islamabad, Pakistán, 23 de junio. Estados Unidos e Irán mantenían una disputa sobre si Teherán había acordado permitir inspecciones de la ONU en sus sitios nucleares. Mientras funcionarios negociaban sobre cómo poner fin de forma permanente a la guerra en Irán, surgió un plan para romper el cuello de botella del transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.
La discrepancia sobre las inspecciones nucleares se produjo mientras el presidente de Irán se reunía con mediadores paquistaníes, y equipos técnicos de Estados Unidos e Irán continuaban las conversaciones en Suiza.
Una agencia de Naciones Unidas señaló que se puso en marcha un plan para evacuar a miles de tripulantes varados en barcos a través del estrecho, un paso vital para los suministros energéticos mundiales y que Irán había bloqueado después de que Estados Unidos e Israel lanzaran la guerra el 28 de febrero.
Horas antes, un portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmail Baghaei, manifestó a periodistas en Teherán que no se ha programado ninguna visita de inspectores de la ONU para examinar los sitios nucleares bombardeados por Estados Unidos el año pasado, rechazando los comentarios hechos un día antes por el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance. En respuesta, el presidente Donald Trump publicó en redes sociales que Irán acordó inspecciones nucleares en el futuro lejano, diciendo que sin esa concesión "¡no habría más negociaciones!"
El Organismo Internacional de Energía Atómica no ha respondido a solicitudes de comentarios sobre su posible participación. Dicho organismo ha entrado y salido de Irán desde la guerra de 12 días de Israel en 2025, pero no se le ha concedido acceso a los sitios de enriquecimiento bombardeados que Estados Unidos atacó en su ofensiva.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque posee uranio altamente enriquecido que podría usarse para construir bombas atómicas, si decidiera hacerlo, según el OIEA.
Plan para evacuar a marinos varados a través del estrecho de Ormuz
El plan para evacuar a once mil tripulantes varados en barcos se lleva a cabo en cooperación con Irán, Omán, todos los demás estados costeros de la región, Estados Unidos y la industria marítima, según el secretario general de la Organización Marítima Internacional, Arsenio Domínguez.
La organización indicó que el traslado de los barcos se hará gradualmente para evitar cualquier riesgo de colisión.
Pero el incómodo alto el fuego ya ha sido puesto a prueba por Irán, que cerró el estrecho nuevamente por los combates entre Israel y Hezbollah, el grupo político-paramilitar respaldada por Irán en Líbano. La violencia volvió a estallar en ese país el martes.
Estados Unidos señaló que los negociadores también analizaron "mecanismos" para garantizar que el estrecho permanezca abierto. El tráfico de barcos aumenta, pero persisten preguntas sobre quién controla el paso.
La empresa de datos y análisis Kpler confirmó que 39 barcos cruzaron por el estrecho el lunes, después de unas 92 travesías entre el viernes y el domingo. Antes de la guerra, aproximadamente 100 barcos al día hacían el trayecto.

