Belgrado, Serbia, 27 de agosto. Ratko Mladic, el agresivo general serbobosnio cuyas fuerzas hicieron llover proyectiles y balas de francotiradores en Sarajevo y llevaron a cabo la peor masacre en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, murió a los 84 años mientras cumplía una sentencia de por vida por sus crímenes, informaron la televisión estatal serbia RTS y la televisora oficial serbobosnia.
Según los reportes, Mladic murió en un hospital penitenciario de las Naciones Unidas en La Haya, Holanda. Un familiar del exmilitar, que habló bajo condición de anonimato debido a lo delicado de la situación, confirmó los reportes a la AP y señaló que el hijo de Mladic, Darko Mladic, iba camino a La Haya.
Funcionarios del tribunal de las Naciones Unidas indicaron a la AP en un comunicado que no podían confirmar de inmediato la muerte de Mladic.
El tribunal de las Naciones Unidas para los crímenes de guerra cometidos durante las guerras en Yugoslavia en la década de 1990 condenó a Mladic a cadena perpetua en 2017, en lo que se consideró un paso clave para llevar justicia a las víctimas. Estaba bajo custodia desde 2011, tras muchos años prófugo.
El despiadado exoficial comunista de ojos azules, convertido en caudillo nacionalista, fue una de las figuras más notorias del conflicto, que dejó más de 100 mil muertos y más de un millón de personas sin hogar. Ordenó a sus tropas "quemarles el cerebro" a los musulmanes bosnios y se jactó de ser un "Dios serbio".
En 1992, cuando comenzó la guerra étnica en Bosnia, Mladic se convirtió en comandante de las tropas serbobosnias y tomó el control de grandes extensiones del país para formar un miniestado serbio.
Los serbios bajo el control de Mladic sitiaron Sarajevo, la capital, y otras ciudades y pueblos, establecieron campos de concentración para civiles no serbios detenidos y soldados enemigos, y asesinaron sistemáticamente a prisioneros.
En Sarajevo, las tropas serbias mantuvieron la ciudad aislada mientras mataban a civiles con francotiradores. En 1995, las tropas de Mladic masacraron a más de ocho mil hombres y niños musulmanes en Srebrenica, el único caso de genocidio en Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial.
Pero el propio Mladic y sus admiradores serbios nunca se arrepintieron. Muchos lo veían como un patriota que luchaba por el primer Estado panserbio. Desafiante, Mladic se mostró agresivo durante su juicio y les gritó a los jueces cuando fue condenado a cadena perpetua.
Mladic nació el 12 de marzo de 1942 en el diminuto pueblo bosnio de Bozinovici, en las colinas situadas a 40 kilómetros (25 millas) al sur de Sarajevo. Al igual que otros protagonistas del conflicto yugoslavo, absorbió el nacionalismo a partir del destino de su familia en la Segunda Guerra Mundial: su propio padre fue asesinado por croatas.
Oficial de la era comunista, Mladic se alineó con los serbios mientras Yugoslavia se desintegraba en la guerra. Primero encabezó una insurgencia serbia en Croacia antes de asumir el mando del ejército serbobosnio, respaldado por Serbia y por el entonces presidente Slobodan Milosevic, quien también murió bajo custodia del tribunal de La Haya en 2006 mientras era juzgado por genocidio.

