Washington, Estados Unidos, 9 de junio. Los republicanos de la Cámara de Representantes intentarán sacar adelante este día casi 70 mil millones de dólares para la aplicación de las leyes migratorias, una cantidad suficiente para financiar a dos agencias de Seguridad Nacional durante los próximos tres años y el resto del mandato del presidente Donald Trump.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, necesitará una asistencia casi perfecta y unidad de su lado para culminar semanas de acciones en torno al proyecto de ley. La legislación se desvió cuando los republicanos buscaron incluir mil millones de dólares para reforzar la seguridad en los terrenos de la Casa Blanca, incluso para el nuevo salón de baile de Trump, y luego cuando el gobierno de Trump intentó crear un fondo de casi mil 800 millones de dólares para compensar a sus aliados que afirman haber sido procesados injustamente. Esas propuestas resultaron políticamente tóxicas y fueron descartadas.
Ahora, el proyecto se centra por completo en la aplicación de las leyes migratorias, un tema que los republicanos han tratado como un asunto definitorio entre los dos principales partidos políticos y que esperan que los lleve a la victoria en las elecciones de mitad de mandato de este año. El proyecto de ley asigna 38 mil millones de dólares al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), 26 mil millones a la Patrulla Fronteriza y otros cinco mil millones para cubrir costos imprevistos, impulsando la agenda de deportaciones de Trump.
"Ya era hora", manifestó Johnson, republicano por Luisiana, sobre la iniciativa. "Tenemos que financiar la seguridad fronteriza y la aplicación de las leyes migratorias, y es triste que los republicanos tengamos que hacerlo por nuestra cuenta".
El financiamiento acelera la agenda de deportaciones de Trump
El financiamiento se suma a los casi 140 mil millones de dólares que el Congreso controlado ya otorgó el año pasado a ICE y a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza como parte del proyecto de ley de recortes de impuestos y gastos de Trump.
Los demócratas objetaron dar más dinero a las agencias sin cambios significativos en la forma en que operan tras las muertes de Alex Pretti y Renee Good en Minneapolis. Por ejemplo, los demócratas insistieron en que se exigiera a los agentes mostrar sus placas de identificación durante las operaciones de control y que obtuvieran una orden judicial antes de entrar en propiedad privada. En cambio, el financiamiento llegará prácticamente sin condiciones.
El líder demócrata de la Cámara, Hakeem Jeffries, prometió que su partido se opondrá al paquete.
"Creemos que los dólares de los contribuyentes deberían usarse para aliviar el costo de vida al pueblo estadounidense, no para darle a ICE otro cheque en blanco de 70 mil millones de dólares para que pueda desatar brutalidad contra ciudadanos estadounidenses y atacar violentamente a comunidades de inmigrantes respetuosas de la ley", declaró Jeffries, de Nueva York.

