Nueva York, Estados Unidos, 23 de septiembre. Harvey Weinstein, el desacreditado magnate del cine, fue condenado a 15 años de prisión por un delito grave de índole sexual en otro ajuste de cuentas del movimiento #MeToo.
La sentencia de Weinstein por agredir sexualmente a la entonces asistente de producción de televisión Miriam Haley llegó tras una odisea legal que se extendió por más de seis años, después de que se anulara su condena de 2020. Un jurado volvió a declararlo culpable en un nuevo juicio el año pasado.
Otrora una de las figuras más poderosas de la industria del entretenimiento, Weinstein fue un productor ganador del Óscar cuyos éxitos incluyeron "Shakespeare in Love", "Pulp Fiction" y "Chocolat". Pero su caída fue rápida después de que las acusaciones de agresión sexual en 2017 desencadenaran el movimiento #MeToo.
En 2024, el máximo tribunal de Nueva York borró la condena de Weinstein de seis años antes y ordenó un nuevo juicio, al dictaminar que Weinstein se vio perjudicado por el testimonio de otras mujeres cuyas acusaciones no formaban parte del caso.
Weinstein, de 74 años, se enfrentaba a hasta 25 años de prisión por agredir sexualmente a Haley en su apartamento de Manhattan en 2006. Ya ha cumplido más de seis años mientras su caso ha pasado una y otra vez por el sistema de justicia penal. Haley relató la agresión en dos juicios y volvió a hablar en el tribunal este día, justo antes de que se dictara la sentencia contra Weinstein.
"Haber sido agredida sexualmente por Harvey Weinstein ha tenido un efecto devastador en mi vida y en mi sensación de seguridad que quizá nunca desaparezca. La decisión de hablar me obligará a tener cautela durante años", declaró Haley. "Para mí es una cadena perpetua".
"Me he traumatizado aún más al ejercer mi derecho a exigirle responsabilidades. Todo esto se remonta a sus acciones", afirmó, y añadió que pensó muchas veces en poner fin a su búsqueda de justicia.
Minutos después, Weinstein se disculpó en el tribunal con quienes pudiera haber lastimado. "Sí siento remordimiento por el dolor de Miriam Haley, pero tengo que reiterar mi inocencia", le dijo al juez mientras estaba sentado en una silla de ruedas.

