Bogotá, Colombia, 25 de junio. El conservador Abelardo de la Espriella recibió el jueves las credenciales que lo certifican como el presidente electo de Colombia para un mandato de cuatro años, luego de vencer al progresista Iván Cepeda en un reñido balotaje.
"Asumiré el gobierno de un país profundamente quebrantado. La persona a la que he de suceder se encargó de degradar la majestad de la presidencia de la República, debilitar las instituciones y dividir a los colombianos sembrando en el alma de muchos el odio de clases", dijo De la Espriella al recibir las credenciales por parte del Consejo Nacional Electoral en un centro de eventos en Bogotá.
De la Espriella, un abogado y empresario sin experiencia en cargos públicos, tomará posesión el 7 de agosto con su vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, economista y exministro de Hacienda.
El CNE declaró ayer la elección luego de la finalización del escrutinio en el que De la Espriella ganó con 12 millones 960 mil 166 votos. Mientras que su contendor Iván Cepeda, aliado del presidente Gustavo Petro, obtuvo 12 millones 708 mil 312 votos, en la segunda votación con la diferencia más estrecha en un balotaje de las últimas tres décadas en Colombia.
De la Espriella sucederá a Petro, el primer presidente de tendencia izquierdista en Colombia, prometiendo dar un giro contundente con una agenda centrada en la mano dura contra los grupos armados ilegales, con quienes no continuará los diálogos de paz adelantados por Petro, mientras que promete construir megacárceles al estilo de las de El Salvador.
"Los colombianos han votado por un nuevo estilo... y una nueva forma de hacer política y ejercer el gobierno. No los defraudaré", declaró De la Espriella. "Se trata de un triunfo épico porque fue del pueblo en contra de los partidos, en contra de la politiquería y en contra del establecimiento", agregó en referencia a que en campaña rechazó el apoyo explícito que le dieron los partidos políticos.
De la Espriella, apodado "El Tigre", advirtió a "todos los ilegales" que disponen de un mes para "organizar su sometimiento al Estado de derecho", sin anunciar beneficios jurídicos por hacerlo, asegurando que en su gobierno "no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin".
Colombia lidia con múltiples grupos ilegales que se disputan el narcotráfico y otras rentas como la minería ilegal, pese a que hace una década firmó un acuerdo de paz con la extinta guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Apoyado desde la campaña por el presidente estadunidense Donald Trump, De la Espriella ha dicho que revitalizará las relaciones bilaterales con Estados Unidos —principal socio comercial de Colombia—, maltrechas por las tensiones entre Petro y Trump por desacuerdos en la política migratoria, la lucha antinarcóticos y las acciones bélicas de Israel en la Franja de Gaza.

