Ginebra. 3 de junio de 2026. Mientras la epidemia se mantiene firme, el jefe de la agencia sanitaria mundial de la ONU (OMS) recordó que seis personas en la República Democrática del Congo (RDC) y dos en Uganda se han recuperado. Una prueba, según él, de que se puede sobrevivir al ébola gracias al acceso rápido a la atención sanitaria desde los primeros síntomas.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la esperanza está en el centro de la respuesta y estas curaciones desafían la fatalidad.
"Todavía vamos a remolque, pero bajo la dirección del gobierno, estamos recuperando terreno. Se puede sobrevivir al ébola si se tiene acceso a la atención sanitaria y se acude a un centro de salud desde la aparición de los primeros síntomas", declaró en una rueda de prensa en Ginebra el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.
Para acompañar este esfuerzo, las capacidades de atención se están reforzando progresivamente. En Bunia, por ejemplo, la capital de la provincia de Ituri, existen ahora tres centros de tratamiento con una capacidad de 80 camas. También se han establecido unidades de tratamiento en Mungbwalo, Rwampara, Beni, Goma y Bukavu, mientras que otras están en creación.
344 casos confirmados, incluyendo 60 muertes
Paralelamente, la magnitud de la epidemia se está reevaluando a la luz de los últimos datos. En la RDC, se han confirmado 344 casos, incluyendo 60 muertes, en 24 zonas sanitarias repartidas en tres provincias diferentes.
El número de casos sospechosos ha pasado de más de 1000 la semana pasada a 116, gracias a las investigaciones sobre el terreno y a los análisis de laboratorio que han permitido confirmar o descartar muchos casos.
En Uganda, la OMS registra una muerte confirmada y 15 casos confirmados, incluido un residente congoleño que viajó a los Emiratos Árabes Unidos y luego a Uganda.
La agencia sanitaria mundial de la ONU mantiene no obstante su evaluación de riesgos: sigue siendo "muy alto a nivel nacional, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial".
Estos últimos acontecimientos se producen mientras las autoridades congoleñas, con el apoyo de la OMS y de varios socios internacionales, han reforzado los dispositivos de vigilancia epidemiológica. Los equipos de salud continúan identificando a las personas con síntomas sospechosos, así como el seguimiento de los contactos de los casos confirmados.
La estrategia también se basa en el aislamiento rápido de los infectados, el refuerzo de las medidas de prevención en los centros de atención y la sensibilización de las poblaciones en las zonas afectadas. Las autoridades sanitarias prestan especial atención a la detección precoz de nuevos casos para interrumpir las cadenas de transmisión.

