Washington, Estados Unidos, 18 de junio. Estados Unidos levantó este día su bloqueo a Irán, y los barcos petroleros comenzaron a moverse libremente por el estrecho de Ormuz después de meses sin poder usarlo, luego de que entró en vigor el acuerdo tentativo para poner fin a la guerra.
Mientras tanto, el vicepresidente estadunidense JD Vance anunció que podría posponer un viaje a Suiza que estaba previsto para el viernes e incluía una firma ceremonial del acuerdo. Y en una sesión informativa privada, un enviado del gobierno del presidente Donald Trump dijo a legisladores estadounidenses que Irán invitará al organismo de control nuclear de la ONU a inspeccionar sus instalaciones nucleares.
En otros acontecimientos, el líder supremo de Irán, el ayatolá Moytabjá Jamenei, respaldó negociaciones directas con Washington en una declaración leída por medios estatales.
"Es evidente que las negociaciones cara a cara que se llevarán a cabo en el futuro no significarán aceptar la opinión del enemigo", declaró.
Fue la primera reacción de Jamenei al acuerdo, e indicó un cambio en el enfoque de Irán. Los sectores de línea dura, especialmente el padre de Jamenei — el líder supremo previo —, se han opuesto desde hace tiempo a sostener conversaciones directas, especialmente después de que Estados Unidos se retiró del acuerdo nuclear de 2015 entre Teherán y varias potencias mundiales.
El líder supremo no ha sido visto en público desde que resultó herido en un ataque cuando la guerra comenzó.
Enviado de Trump indicó a legisladores que Irán invitará a inspectores de la ONU a sus instalaciones nucleares
Por otra parte, el enviado estadunidense Steve Witkoff les señaló a legisladores que Irán invitará al organismo de control nuclear de la ONU a inspeccionar sus instalaciones nucleares, y comenzará a trabajar en la identificación y el hallazgo de los sitios donde se encuentra el material enriquecido de Teherán, que se cree está enterrado bajo escombros.
Dos personas al tanto de la conversación describieron la sesión informativa a puerta cerrada, y hablaron con The Associated Press a condición de guardar el anonimato para compartir detalles.
Witkoff le comunicó a la dirigencia del Congreso, y a integrantes de comisiones relacionadas con la seguridad nacional, que el acuerdo que Estados Unidos alcanzó con Irán no incluye ningún acuerdo paralelo, pero que se redactó una carta adicional entre Teherán y el Organismo Internacional de Energía Atómica que extendía la invitación.
Según las fuentes, en la sesión informativa Witkoff reveló la existencia de la misiva y de la invitación.
Witkoff señaló que la carta dirigida al director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, le permitiría llevar inspectores nucleares estadunidenses a Teherán.
El acuerdo establece que las reservas de uranio altamente enriquecido de Irán deben ser diluidas bajo supervisión internacional, como mínimo. También establece que el país no deberá adquirir ni desarrollar armas nucleares, un compromiso que ya ha asumido anteriormente.
El cronograma incierto podría dificultar promover el acuerdo
La visita de Vance podría haber ayudado a iniciar conversaciones sobre la siguiente —y potencialmente aún más crucial— ronda de negociaciones entre ambas partes.
El ahora incierto cronograma podría generar nuevas interrogantes, y dificultarle aún más al gobierno de Trump promover un acuerdo que muchos en Estados Unidos —incluidos algunos republicanos del Congreso— han criticado por considerarlo demasiado favorable a Teherán.
Trump indicó que el pacto evitaría más estrés sobre la economía estadounidense después de que la guerra provocara un aumento en los precios del petróleo, nerviosismo en los mercados financieros y un incremento en la inflación. Reiteró que no quería que lo compararan con el presidente Herbert Hoover, cuyas políticas ayudaron a agravar la Gran Depresión de la década de 1930.

