Nabatiyeh, Líbano, 26 de junio. Los musulmanes chiíes conmemoraron uno de los días más importantes de su calendario con grandes concentraciones en Irán, Irak, Líbano y otras partes del mundo para recordar la muerte, en el siglo VII, de Hussein, nieto del profeta Mahoma.
La conmemoración anual, conocida como Ashura, se celebra el décimo día del mes de Muharram del calendario islámico, basado en la luna. La Ashura es la culminación de un periodo de luto de diez días y marca el día en que Hussein fue asesinado junto con miembros de su familia y compañeros mientras combatía contra el ejército del califa Yazid, a quien Hussein se había negado a jurar lealtad.
Su muerte consolidó el cisma entre el islam suní y el chií y sigue siendo un poderoso símbolo de resistencia contra la opresión y la injusticia.
La Ashura llega este año después de una guerra entre Irán, de mayoría chií, y Estados Unidos e Israel, que lanzaron ataques contra la República Islámica el 28 de febrero y mataron a altos cargos, incluyendo su líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei. Jamenei, de 86 años, no solo era el principal dirigente político del país, sino que también tenía la última palabra en todos los asuntos religiosos y era venerado por millones de chiíes en todo el mundo.
Está previsto que la procesión fúnebre por Jamenei se celebre a principios de julio.
Grandes multitudes se congregaron este viernes en la ciudad santa chií de Kerbala, en Irak, para conmemorar la Ashura. Hussein está enterrado en la ciudad donde fue asesinado en la batalla del año 680, y su santuario es visitado cada año por millones de fieles de todo el mundo.
En Bagdad, miles de personas marcharon por las calles, incluyendo algunos que se realizaron cortes en la cabeza con cuchillas de afeitar y practicaron otras formas de autoflagelación como muestra de dolor para conmemorar la ocasión.
En Líbano, donde rige un frágil alto el fuego entre Israel y el grupo político-paramilitar Hezbollah, respaldado por Teherán, miles de dolientes vestidos de negro se congregaron en los suburbios del sur de la capital, Beirut, en un santuario dedicado al histórico líder de Hezbollah, Hassan Nasrallah, quien murió en una serie de ataques israelíes masivos en 2024.
Las mujeres sostenían fotos de sus hijos y hermanos muertos en la guerra —muchos de ellos combatiendo para Hezbollah—, mientras otras llevaban imágenes de Nasrallah o del iraní Jamenei.
Muchas de ellas sollozaban. Las expresiones de duelo por la muerte del imán Hussein son habituales durante la Ashura, pero muchos de los dolientes también lamentaban pérdidas más personales.
Para los chiíes, que conforman la segunda rama más grande del islam después de la mayoría suní, la

