Cdmx, 17 de julio de 2026.- La intensa ola de calor que afectó a Europa desde finales de junio provocó un fuerte incremento en la mortalidad y podría estar relacionada con más de 10 mil fallecimientos adicionales a los esperados, de acuerdo con estimaciones preliminares de organismos de vigilancia sanitaria del continente.
Las cifras corresponden al llamado "exceso de mortalidad", un indicador que compara el número de defunciones registradas con las que normalmente se esperarían para ese periodo. Especialistas advierten que muchas muertes vinculadas al calor extremo no quedan registradas oficialmente como consecuencia de las altas temperaturas, ya que suelen atribuirse a padecimientos como infartos o enfermedades respiratorias.
El sistema europeo de monitoreo EuroMOMO reportó que durante la semana que concluyó el 28 de junio se registró un exceso de 14 mil 260 muertes por todas las causas, de las cuales más de 12 mil correspondieron a personas mayores de 65 años. La mayor parte de este incremento coincidió con temperaturas récord en distintos países.
Los investigadores consideran que el calor extremo es la explicación más probable de este aumento, ya que no se identificó otro fenómeno capaz de justificar un incremento tan elevado en un periodo tan corto. Francia, Bélgica y Alemania fueron los países donde se observaron los niveles más altos de exceso de mortalidad.
Las cifras nacionales muestran el impacto desigual del fenómeno. En Alemania, el Instituto Robert Koch atribuyó directamente al calor 6 mil 830 muertes durante lo que va del año, mientras que Reino Unido estimó alrededor de 2 mil 700 fallecimientos relacionados con las olas de calor registradas entre mayo y junio.
En Francia, las autoridades sanitarias reportaron al menos 2 mil muertes adicionales en una sola semana, mientras que España calculó cerca de 937 decesos asociados al exceso de calor durante junio. Bélgica registró mil 747 muertes por encima de lo esperado y Países Bajos reportó aproximadamente 480 fallecimientos adicionales.
Las temperaturas alcanzaron niveles históricos en varios países europeos. Alemania llegó a 41.7 grados Celsius, Francia superó los 40 grados en buena parte de su territorio y Reino Unido rompió récords de temperatura para los meses de mayo y junio.
Especialistas recuerdan que Europa ha enfrentado olas de calor cada vez más frecuentes e intensas en los últimos años, un fenómeno que la comunidad científica relaciona con el cambio climático derivado principalmente de la quema de combustibles fósiles. Aunque el verano apenas comienza, las autoridades sanitarias mantienen el monitoreo ante el riesgo de que nuevos episodios de calor extremo incrementen nuevamente la mortalidad durante las próximas semanas.

