PARÍS, agosto 14.- Bomberos en toda Europa luchaban contra múltiples incendios el viernes, al tiempo que una nueva ola de calor sin precedentes azotaba una franja del continente, lo que complicaba aún más su tarea en medio parajes excepcionalmente resecos.
Las temperaturas históricas están vinculadas al cambio climático causado por el ser humano y están azotando países más preparados para largas temporadas de frío y mal equipados para este tipo de calor, con un acceso limitado al aire acondicionado.
En Francia, que vive su año más seco jamás registrado, un nuevo fuego se propagó durante la noche por zonas boscosas en la región de Las Landas, en la costa suroccidental. Las llamas obligaron a evacuar a más de 500 personas en la localidad de Luglon y cientos de bomberos se desplegaban en la zona, indicó el viernes el gobierno regional.
Es uno de los varios focos que están arrasando bosques en todo el país esta semana, incluso en áreas del norte y en la Bretaña, normalmente más frescas y húmedas. Un histórico incendio calcinó bosques cerca de Burdeos el mes pasado y obligó a un cuarto de millón de personas a abandonar sus hogares.
Francia también ha apagado seis reactores nucleares en los últimos días debido al calor extremo y la sequía —y por la llegada de una masa de medusas a la costa frente a una central en el Canal de la Mancha—, informó la empresa de servicios públicos EDF. Grandes cantidades de medusas están apareciendo en muchas playas francesas debido a la temperatura inusualmente cálida del mar.

