Washington, Estados Unidos, 5 de septiembre. La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) solicitó comentarios adicionales del público mientras intenta redefinir el alcance de la ley fundamental de agua limpia para limitar de manera significativa los humedales que abarca.
La solicitud, anunciada ayer viernes, llega casi un año después de que la agencia propusiera una norma que define las "aguas de Estados Unidos" (WOTUS, por sus siglas en inglés), basada en un fallo de la Corte Suprema de 2023 que eliminó protecciones federales para vastas zonas. La solicitud de nueva información es sumamente inusual y refleja la complejidad de la norma sobre el agua, una polémica regulación que se ha debatido en los tribunales durante décadas y que ha llegado a la Corte Suprema en dos ocasiones desde 2006.
La propuesta más reciente es una norma "suplementaria" que, según la agencia, le ayudará a ella y al Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Estados Unidos a evaluar una gama más amplia de opciones mientras avanzan hacia una norma final que implemente plenamente la decisión de la Corte Suprema en un caso conocido como Sackett vs. EPA.
El fallo de 2023 limitó drásticamente la autoridad del gobierno federal para vigilar la contaminación del agua en ciertos humedales. Reforzó los derechos de propiedad por encima de las preocupaciones sobre el agua limpia, en una decisión favorable a Michael y Chantell Sackett, una pareja de Idaho que buscaba construir una casa cerca de un lago.
Una vez que sea definitiva, la nueva norma reducirá la "burocracia" y protegerá la calidad del agua, al tiempo que "reconoce que los estados y las tribus están en la mejor posición para gestionar sus propios recursos hídricos", señaló la EPA.
La norma brindará mayor previsibilidad a propietarios de tierras, agricultores, ganaderos, productores de energía, el sector tecnológico, promotores inmobiliarios y pequeñas empresas, afirmó la agencia. La medida se centrará en cuerpos de agua relativamente permanentes, estancados o de flujo continuo, como arroyos, océanos, ríos y lagos, junto con humedales que estén conectados directamente con esos cuerpos de agua.
"El objetivo de la EPA es una definición duradera de WOTUS que cumpla la ley y ponga fin a la onerosa incertidumbre regulatoria", señaló en un comunicado Lee Zeldin, el administrador de la EPA.
La solicitud de comentarios adicionales "refleja nuestro compromiso continuo con la transparencia y la participación pública, garantizando que hayamos considerado plenamente una amplia gama de posibles opciones de política", añadió. "Esperamos con interés la retroalimentación del público sobre este aviso suplementario, que ayudará a fortalecer la experiencia del mundo real detrás de la norma final".
La propuesta de noviembre para reescribir la norma sobre el agua forma parte de las decenas de regulaciones ambientales que la administración del presidente republicano Donald Trump está revirtiendo como parte de lo que, según Zeldin, es un esfuerzo concertado para acelerar la prosperidad económica mientras se pone "una daga en el corazón de la religión del cambio climático". Los críticos califican la norma de agua prevista como un regalo para los ganaderos y los contaminadores industriales.
"El impulso miope de la EPA de Trump para alentar a las industrias a arrasar más humedales y arroyos destruirá miles de millas de vías fluviales críticas para la vida silvestre en todo Estados Unidos", señaló J.W. Glass, especialista en políticas del Centro para la Diversidad Biológica, cuando se anunció el plan el año pasado.

