Kampala, Uganda, 25 de mayo. Las autoridades sanitarias de Uganda reportaron dos nuevos casos de ébola, lo que elevó a siete el número de infecciones.
Todos los casos están vinculados al brote en la vecina República Democrática del Congo, que al parecer comenzó varios días o semanas antes de que las autoridades congoleñas lo anunciaran el 15 de mayo.
Un hombre congoleño de 59 años fue ingresado en un hospital de Kampala, la capital ugandesa, el 11 de mayo, y murió tres días después, antes de que se supiera que padecía el virus del ébola. Otros dos ciudadanos congoleños que buscaron atención médica en Uganda dieron positivo posteriormente en las pruebas de ébola.
Las autoridades sanitarias de Uganda confirmaron los primeros contagios locales el sábado: un conductor y un trabajador de la salud expuestos al paciente congoleño que murió el 11 de mayo. Desde entonces, otros dos trabajadores de salud de un hospital privado en Kampala han dado positivo, informó el Ministerio de Salud el lunes.
El doctor Charles Olaro, director nacional de servicios de salud, señaló en un comunicado: "Ambos pacientes han sido ingresados en la unidad de tratamiento designada y ahora están recibiendo atención".
El presidente Yoweri Museveni ha instado a los ugandeses a "dejar de darse la mano" como parte de las medidas para evitar el contagio. También ordenó posponer un evento religioso anual que atrae a miles de peregrinos, de Congo y de otros lugares, que se congregan alrededor de una basílica católica a las afueras de Kampala para el 3 de junio.
Otras medidas incluyen la suspensión temporal de todo el transporte público y de los vuelos entre Congo y Uganda.
En Congo, los casos sospechosos de ébola han superado los 900, principalmente en la provincia oriental de Ituri, donde se concentra el brote, informaron las autoridades el domingo. La respuesta al brote se ha visto obstaculizada por el miedo, el enojo y la frustración entre los habitantes, incluidos ataques a centros de tratamiento, así como por la desconfianza hacia las autoridades en una región afectada desde hace mucho tiempo por la violencia armada.

