LIMA, septiembre 10.- El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, concluye el jueves en Perú su gira por tres países de Sudamérica gobernados por conservadores, mientras el gobierno del presidente Donald Trump intensifica sus esfuerzos contra el tráfico de drogas y la inmigración ilegal en todo el hemisferio occidental.
Rubio planea reunirse con la nueva presidenta peruana, Keiko Fujimori, después de haber entrevistado con los líderes de Colombia y Ecuador, ambos alineados con Trump, para afianzar la cooperación en la lucha contra los narcotraficantes y la reducción de la migración ilegal.
Trump y Rubio, en particular, han priorizado que el hemisferio occidental adopte una postura cada vez más dura contra el “narcoterrorismo”, con ataques militares contra presuntos narcotraficantes.
Desde acciones unilaterales de Estados Unidos contra embarcaciones presuntamente usadas para traficar drogas en aguas internacionales del mar Caribe y el océano Pacífico oriental, hasta operaciones conjuntas, principalmente con Ecuador, en sus aguas territoriales, en tres ocasiones las fuerzas de Estados Unidos han detenido y destruido esta semana embarcaciones que, según afirman, transportaban narcóticos.
El gobierno de Trump ha conformado una coalición de países afines en América Latina para llevar a cabo operaciones conjuntas contra los cárteles de la droga, a la que Colombia se sumó recientemente bajo el gobierno del nuevo presidente Abelardo de la Espriella ya la que podría incorporarse a Perú con Fujimori.
Al igual que sus homólogos en Colombia y Ecuador, Fujimori ha priorizado la lucha contra el crimen en Perú, especialmente delitos como la extorsión y el asesinato. Los reportes de extorsión aumentaron de 2.421 en 2019 a 26.734 en 2025, según datos oficiales.
A finales de agosto, Perú declaró un estado de emergencia de 60 días en Lima y el puerto del Callao debido al aumento de la delincuencia y creó un comité de funcionarios para coordinar a la policía. También declaró el estado de emergencia en cinco prisiones, con el objetivo de controlar el acceso y prevenir fugas.

