Washington, Estados Unidos, 20 de julio. El presidente Donald Trump y su Casa Blanca han promovido con entusiasmo una red de gasolineras con el nombre de "Freedom Fuel" y la promesa de vender gasolina a 3.47 dólares por galón.
Desentrañar exactamente quién está detrás de la iniciativa en el área de Filadelfia ha resultado difícil. Los registros indican que la cadena lanzada el mes pasado está dirigida por una colección dispar de empresarios que incluye a un entrenador de la NFL, un recaudador de fondos del Partido Republicano y un empresario de Nueva Jersey a quien este año se le ordenó, junto con su hermano, pagar daños civiles por apropiarse ilegalmente de más de 200 mil galones de combustible.
Cómo las estaciones captaron la atención de Trump sigue siendo un misterio, y los cuatro empresarios rechazaron hacer comentarios o no fue posible localizarlos.
Lo que sí está claro: a Trump le encantó la idea de gasolina más barata. El mandatario celebró los precios del combustible de la red justo antes del ajetreado periodo de viajes del 4 de julio, cuando los consumidores lidiaban con precios del petróleo más altos, impulsados por la guerra con Irán.
"Me complace anunciar que un minorista MUY inteligente, ubicado en todo el noreste, está dando un paso al frente", escribió Trump sobre la red en su plataforma Truth Social el 1 de julio. "Estados Unidos nunca ha sido más fuerte de lo que es ahora, y los precios de la gasolina pronto volverán a los precios bajos que los estadounidenses disfrutaban antes de nuestra muy exitosa 'excursión' en Irán".
La Casa Blanca dio seguimiento con una publicación en X unos días después que celebraba la apertura de la primera estación "Freedom Fuel" y difundió un video en el que se ve a clientes agitando fajos de dinero y agradeciendo a Trump por reducir los precios afuera de una tienda engalanada con banderas estadunidenses y un logotipo de un águila dorada.
Esa estación, ubicada en Dresher, Pensilvania, es propiedad de una filial de Blue Owl Capital, una firma de inversión, según registros. Trump ha tenido hasta 25 millones de dólares en acciones de Blue Owl, aunque su declaración financiera más reciente indica que ha vendido casi toda esa participación.
La Casa Blanca negó que Trump tuviera alguna conexión personal con la iniciativa, pero declinó decir cómo se desarrolló el proyecto. Reconoció haber sostenido conversaciones con personas que montaron la red de gasolineras.
"El Gobierno no participa en la empresa, ni el Gobierno le ha otorgado financiación alguna. No hay ninguna otra entidad o persona que esté subsidiando los menores costos de la gasolina", escribió la Casa Blanca en un comunicado.
Blue Owl posee alrededor de un tercio de las propiedades de "Freedom Fuel", aunque la empresa insistió en que arrienda las tiendas a contratistas independientes y que "no participa en las operaciones ni en las decisiones comerciales del inquilino".
Catorce estaciones de la red, que cuenta con 25 ubicaciones, están controladas por empresas vinculadas a Shamikh y Syed Kazmi, dos hermanos con un historial de acusaciones de mala conducta civil, incluido fraude, según muestran los registros.

